El tema de Progen no fue un proceso de la noche a la mañana. Las personas que maquinaron todo este atraco llevaban años acumulando experiencia en compras públicas, en sectores estratégicos. Desde el 2016 empezaron con contratos muy pequeños hasta que pudieron adjudicarse un contrato multimillonario. Era una estructura institucional que operaba en el gobierno anterior: @JoseJulioNeira
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El TAO de la Salvación: Miguel como Yang y Maitreya como Yin
La historia de la espiritualidad humana está atravesada por momentos de profunda crisis existencial. Cuando las comunidades sienten que el cimiento mismo de su identidad, su fe o su comprensión del mundo está a punto de desmoronarse, emerge un patrón fascinante en el horizonte de sus creencias: la aparición de una figura protectora o restauradora. Lejos de ser meras construcciones teológicas de tiempos de paz, estas figuras cristalizan la esperanza de un pueblo en medio de la angustia. Al observar de cerca las tradiciones de Oriente y Occidente, dos figuras destacan con un asombroso paralelismo: el arcángel Miguel en la tradición judeocristiana y el bodhisattva Maitreya en el budismo.
A primera vista, un guerrero celestial y un monje compasivo parecen no tener conexión alguna. Sin embargo, una mirada más profunda revela que Miguel y Maitreya no solo comparten un origen arquetípico, sino que pueden comprenderse como las dos polaridades fundamentales de un mismo principio cósmico. En términos de la filosofía china antigua, representan el Yang y el Yin de la intervención divina, dos movimientos complementarios que, en su unidad inefable, constituyen el TAO de la salvación.
El TAO y la Dualidad de la Intervención
El TAO, según el Daodejing, es el principio fundamental e innombrable que subyace a todo el universo. Es la fuente de la que emanan todas las cosas, pero que solo puede manifestarse en el mundo fenoménico a través de la interacción dinámica de dos fuerzas opuestas y complementarias: el Yin y el Yang. El Yang es lo activo, lo luminoso, lo masculino, lo expansivo y lo combativo. El Yin es lo receptivo, lo oscuro, lo femenino, lo contractivo y lo nutritivo. Ninguno es superior al otro; ambos son necesarios para mantener el equilibrio cósmico.
Cuando la humanidad enfrenta una crisis existencial profunda, el principio divino o cósmico debe intervenir. Pero debido a que opera en un universo dual, esta intervención asume formas polarizadas dependiendo de la naturaleza de la amenaza. Es aquí donde Miguel y Maitreya revelan su verdadera naturaleza como expresiones de un mismo espíritu.
Miguel: El Yang de la Defensa Activa
En Occidente, la figura de Miguel irrumpe con fuerza en el libro de Daniel (12:1) durante un período de extrema tribulación. El texto fue redactado en una época en que el pueblo judío enfrentaba la feroz helenización forzada y la persecución bajo el dominio del Imperio seléucida . La amenaza era la aniquilación inminente, tanto física como identitaria.
En este contexto, la intervención cósmica asume una polaridad decididamente Yang. La profecía anuncia que "se levantará Miguel, el gran príncipe". Miguel ("¿Quién como Dios?") es el general de los ejércitos celestiales, una fuerza activa, militante y luminosa. Su iconografía está dominada por la espada, el escudo y el dragón derrotado bajo sus pies.
Miguel representa la energía Yang en su estado más puro: la acción asertiva frente a la agresión. Es el movimiento hacia afuera, la defensa feroz de los límites y la identidad. Cuando la amenaza es externa, violenta y destructiva, el espíritu asume la forma de un guerrero invencible. Su acto de "levantarse" (ya'amod en hebreo) es la quintaesencia de la dinámica Yang: una afirmación vertical de poder y protección.
Maitreya: El Yin de la Restauración Compasiva
En Oriente, la figura de Maitreya surge de una crisis de naturaleza diferente. En la tradición budista, se profetiza que Maitreya descenderá a la Tierra en una época futura de profunda decadencia espiritual. La amenaza aquí no es la espada de un imperio invasor, sino el olvido progresivo del dharma, la enseñanza fundamental del Buda Gautama.
En respuesta a esta disolución interna, la intervención cósmica asume una polaridad profundamente Yin. Maitreya, cuyo nombre deriva del sánscrito maitrī (amistad o amor benevolente), no es un guerrero, sino un maestro. Su acción no es combativa, sino restauradora. No empuña una espada, sino que ofrece la enseñanza compasiva.
Maitreya encarna la energía Yin: la receptividad, la nutrición espiritual, la curación de lo que se ha corrompido desde adentro. Mientras Miguel "se levanta" (Yang), Maitreya "desciende" del cielo de Tushita. Su método es la absorción del sufrimiento y la emanación silenciosa de la sabiduría. Cuando la amenaza es la ignorancia, el declive moral y el olvido, el espíritu asume la forma de un monje sonriente que vuelve a hacer girar la rueda de la verdad.
La Unidad del TAO: Dos Rostros de una Misma Esencia
Al analizar estas dos figuras a través de la lente del TAO, la aparente contradicción entre el guerrero y el monje desaparece.
El símbolo del Taijitu (el círculo del Yin y el Yang) nos enseña que cada polaridad contiene la semilla de su opuesto. La fiereza de Miguel (Yang) nace de un profundo amor protector por su pueblo (Yin). La serena compasión de Maitreya (Yin) requiere una fuerza inquebrantable para disipar la oscuridad de la ignorancia durante milenios (Yang).
Postular que Miguel y Maitreya son expresiones de un mismo espíritu significa reconocer que el universo responde a la angustia humana con un equilibrio perfecto. El TAO de la salvación requiere ambas fuerzas. Si solo existiera la energía de Miguel, el mundo sería una eterna batalla defensiva, carente de la profunda paz interior necesaria para la evolución espiritual. Si solo existiera la energía de Maitreya, la verdad sería fácilmente aplastada por la fuerza bruta de la tiranía material.
Ambas figuras operan en la intersección entre el tiempo presente de sufrimiento y la promesa de un futuro redimido. Son la respuesta del universo a la desesperación humana, adaptándose perfectamente a la forma de la herida que deben sanar.
Las religiones a menudo se han centrado en las diferencias dogmáticas que separan a sus figuras sagradas, erigiendo muros entre el guerrero alado de Occidente y el monje sonriente de Oriente. Pero al contemplarlos a través de la filosofía de la dualidad complementaria, descubrimos un lenguaje común mucho más profundo.
Tanto el judío asediado por las tropas seléucidas como el practicante budista que lamenta la pérdida de la verdadera enseñanza, están invocando la misma fuerza esencial. Están clamando por la intervención del TAO.
Miguel y Maitreya no son entidades mutuamente excluyentes, sino traducciones culturales de una misma garantía cósmica. Son el Yang y el Yin de la salvación. Son el rostro fiero que el amor adopta cuando debe defender al inocente, y la sonrisa serena que la sabiduría esboza cuando debe iluminar a los confundidos. Reconocer que el defensor y el restaurador son dos latidos de un mismo corazón cósmico engrandece nuestra comprensión de la profunda unidad que subyace a la búsqueda humana de sentido en tiempos de oscuridad.
Los dos sicarios involucrados en el ataque del aeropuerto nacieron cuando Rafael Correa era presidente; el uno en 2010 y el otro en 2011. Cuando Correa dejó el poder, ellos todavía eran niños en edad escolar.
La pregunta que deberíamos hacernos es: ¿en qué momento esos niños se perdieron?
Mi respuesta es clara: cuando el Estado comenzó a abandonarlos. Ese abandono empezó con Lenín Moreno, cuando entregó el país a la derecha y desmontó gran parte de lo construido en educación, salud, seguridad e inversión social. Luego continuó con Lasso y hoy se profundiza con Noboa.
Ningún niño nace delincuente. La delincuencia suele crecer donde hay pobreza, exclusión, falta de oportunidades y un Estado ausente. Cuando se destruyen las escuelas, se debilitan los servicios públicos y se abandona a las comunidades más vulnerables, muchos jóvenes terminan siendo reclutados por el crimen organizado.
La violencia que hoy nos golpea no apareció de la noche a la mañana. Es el resultado de años de abandono estatal y de decisiones políticas que dejaron a toda una generación sin rumbo ni esperanza.
Señor "Mano Hostil": su discurso es el eco de quien justifica la desigualdad culpando al pobre por ser pobre.
¿Reproducción sin límites? Eso es biología, no moral.
Lo que no tiene límites es su soberbia al ignorar que un niño no elige nacer en la miseria, pero sí elige ser sicario cuando el Estado le cierra todas las demás puertas.
Usted no defiende la responsabilidad, defiende el abandono. Y de ese fango, señor, no se sale señalando con el dedo, sino tendiendo la mano. ¿O acaso cree que el miedo y la bala educan mejor que una escuela?
NO, señor, no puedes hacer que el Ecuador entero descienda al fango.
El debate debe ser sobre:
¿porqué esos jóvenes son sicarios?
Talvez encuentres la respuesta en conceptos como
- falta de educación
- falta de empleo descente
- políticos corruptos
- falta de oportunidades
- ambición, odio e ignorancia juntos
Viendo las caras de los niños involucrados en el sicariato del aeropuerto de Guayaquil, me queda claro que Ecuador debe debatir seriamente la pena de muerte para quienes reclutan menores para matar, secuestrar, extorsionar o integrar organizaciones criminales.
No estamos frente a delincuentes comunes. Estamos frente a individuos que destruyen deliberadamente la infancia de otros seres humanos y convierten niños en instrumentos de muerte.
Lo mismo aplica para violadores y secuestradores de niños. Hay conductas que simplemente no son compatibles con vivir en una sociedad civilizada.
Muchos intentarán cerrar o ridiculizar el debate invocando dogmas jurídicos, acuerdos internacionales o argumentos de autoridad. No los escuchen. El derecho existe para proteger a las personas y a la sociedad, no para impedir que una sociedad discuta cómo defenderse.
Muchos países mantienen la pena de muerte y forman parte plena de la comunidad internacional. Estados Unidos es uno de ellos. Así que los argumentos absolutistas no resuelven la discusión.
Es hora de abrir este debate sin complejos.
He’s been catholic, Mormon, Baptist, anti-Trump, pro-Trump, pro-immigrant, anti-immigrant, anti-Iran war, pro-Iran war…
The man has no identity outside of opportunism.
The man is @marcorubio and he is a disgrace.
Que hermoso sería darle a los gringos en comodato La Isla Santay como minimo 50 años pero la condición que nos construyan el gran aeropuerto que necesita el Gran Guayaquil y ellos
podrían hacer un HuB de la DEA.
Un adolescente no se levanta un día y decide ser sicario.
Antes tuvo que haber pobreza, exclusión educativa, violencia intrafamiliar, ausencia de espacios comunitarios, presencia constante de grupos criminales, normalización de la violencia y cada una de esas situaciones es un ámbito donde el Estado tiene responsabilidades directas.
Los niños reclutados son víctimas antes que delincuentes. Cuando un niño de 12, 13 o 14 años es utilizado por una organización criminal, estamos frente a una víctima de explotación.
El crimen organizado los utiliza porque son más manipulables, más vulnerables y porque el sistema penal es ser menos severo.
Por eso, la discusión no debería comenzar señalando al niño sino preguntando que demonios ocurre para que una organización criminal llegue antes que la escuela, la comunidad y las instituciones públicas.
Cuando el reclutamiento infantil se vuelve masivo, sistemático o recurrente, deja de ser únicamente un problema de seguridad y se convierte en evidencia de un fracaso estatal en múltiples dimensiones desde la seguridad, educación, protección social, desarrollo territorial hasta la garantía de derechos.
El número de niños reclutados por para sicarios es el mayor indicador del fracaso del Estado y el gobierno porque dejó espacios vacíos que ocupó el crimen.
🚨Érase una vez un gobierno que no pudo detectar que un objetivo de alto valor de Los Águilas entraba al país.
Que tampoco pudo impedir que dos sicarios adolescentes —de 15 y 16 años— llegaran armados hasta la zona de arribo internacional del aeropuerto de Guayaquil para ejecutarlo.
No hablamos de una trocha. No hablamos de una esquina abandonada. No hablamos de una zona sin presencia del Estado.
Hablamos del aeropuerto internacional de Guayaquil. Uno de los puntos más vigilados, más sensibles y más estratégicos del país.
Y aun así, bajo las narices de la Policía, se ejecutó un ajuste de cuentas entre bandas.
No hubo operativo. No hubo inteligencia. No hubo control territorial. No fue la autoridad imponiéndose al crimen.
Fue el crimen moviéndose con más eficiencia que el Estado.
Y ahora ni siquiera pueden sostener la versión del “abatido”.
No está claro que haya muerto. No está claro que tengan el cuerpo. No está claro que no se les haya escapado, otra vez, frente a sus propias narices.
Ese es el Estado que ayer no pudo controlar un aeropuerto.
Y ese es el Gobierno que hoy nos pide creer que la solución es darle más poder, más cobertura, más indultos y más inmunidad a militares, policías, civiles y fuerzas extranjeras.
Pero el problema del Ecuador no es que el Estado tenga poco poder.
El problema es que quienes ya lo tienen han demostrado una incompetencia brutal para ejercerlo con inteligencia, control y responsabilidad.
Más poder en manos incompetentes no produce seguridad.
🚩Produce abuso.
🚩Encubrimiento.
🚩Falsos positivos.
🚩Desapariciones forzadas.
🚩Niños de Las Malvinas.
🚩Más inocentes sacrificados para maquillar la ineptitud y la indolencia.
La seguridad no se construye blindando al poder frente a sus consecuencias.
Se construye con inteligencia, control, resultados y rendición de cuentas.
Lo demás no es seguridad. Es propaganda barata y desesperación por echarle a otros la culpa de su total inutilidad.
Érase una vez un país que se cansó de que le contaran cuentos.
#URGENTE | Con Decreto 424, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, declara conflicto armado interno, inmunidad a personal extranjero e indultos a uniformados y civiles que combatan el crimen https://t.co/4qXgzhuTAg
“La soberanía no consiste en enfrentar solo las amenazas, sino en conservar la capacidad de decidir libremente cómo enfrentarlas. Cuando organizaciones criminales transnacionales amenazan la seguridad nacional, la cooperación con Estados aliados no constituye una cesión de soberanía; constituye precisamente un ejercicio de ella.”
To George and Laura, Bill and Hillary — we're grateful for your friendship, counsel, and devotion to this country. And to Joe and Jill, thank you for being on this journey with us.