Que la ansiedad por lograr mis objetivos no me hagan disfrutar los momentos que valen 100% la pena en el presente, sobretodo compartir con aquellos que amo.
Y otra que pensé es: el guayabo de ser venezolano y no poder regresar a casa es tan grande como la primera vez que sentí que una mujer me rompió el corazón. Estaba tan enamorado que todavía pienso en ella.
¿Te puedo decir algo que no me atrevo a decirte? Eres demasiado guapa y elegante. Ah! Y que también te pareces a una noviecita que tuve. La sonrisa más que todo. Bueno… eso 🙂