Este semanario se propuso pisar todos los callos posibles y ha llegado a ser, en efecto, una incomodidad. Ni el gobierno ni los grandes intereses nos quieren. Tampoco los políticos corruptos, los empresarios que cortan el jamón, los partidos políticos de fachada, las fuerzas del orden implicadas en denuncias sobre derechos humanos violentados, la izquierda bamba y el senderismo reciclado. Todos ellos nos quisieran desaparecer y por eso esperan, con alegría, que la piratería sistemática de nuestros contenidos y el descenso del poder adquisitivo de la gente terminen con esta aventura empezada en el 2010. Por eso es que este periodismo cercado, que es el nuestro, necesita ahora, más que nunca, de sus lectores. Queremos seguir cumpliendo con nuestra tarea. Ayúdanos a continuar.
a ver gente ... una mano en el pecho y otro en el bolsillo derecho ... en este caso en su app Yape. Ya me sumé. un sol no te hace más rico ni pobre. imagínense somos Miles a una lukita nomás ...
En los sótanos del Pentagonito dan por sentado que esta revista saldrá de circulación en diciembre próximo. Tengo pruebas de ello. Me han hecho llegar una conversación de WhatsApp de un alto oficial del Ejército celebrando por adelantado nuestro cierre. No sólo los pechitos con galones apuestan por un 2024 libre de “Hildebrandt en sus trece”. La lista de enemigos que hemos cultivado en los últimos 14 años es larga, ancha y de todos los colores. Desde el 2011, enfrentamos toda clase de embestidas y siempre logramos salir airosos. Los únicos aliados con los que hemos contado en las batallas han sido los lectores. Y a ustedes apelamos de nuevo.
Es cierto, como dicen nuestros enemigos, con y sin uniforme, que estamos atravesando una crisis financiera severa. Llevamos años lidiando con una maquinaria de piratería masiva que ha sido orquestada para mellar las ventas del semanario con el objetivo de herir nuestra única fuente de financiamiento.
Podemos dar fe de que algunas de las instituciones más entusiastas en el trabajo de escaneo y difusión del semanario son el Congreso y varios ministerios. Por supuesto no son los únicos. En estas mismas páginas lo hemos denunciado varias veces.
Con más o menos dificultad, fuimos capaces de enfrentar este sabotaje sistemático. Ahora que la crisis económica arrecia en el país, el hecho de que el semanario pirata se viralice viernes tras viernes en cuentas de WhatsApp, Telegram o Signal se ha convertido en un bombardeo letal.
Mientras algunos militares y (presuntos) colegas han empezado a festejar por adelantado el cierre de esta revista, hemos decidido dar la pelea. Ni el director, curtido en batallas de esta índole, ni el equipo de “Hildebrandt en sus trece” tenemos intención de flamear el trapo blanco. Si hemos de morir, lo haremos con las botas puestas y sin claudicar hasta el acto final. Cumpliremos cabalmente con este oficio que consiste en la humilde tarea de decir lo que otros callan o abiertamente aplauden.
Somos conscientes de que estar afincados en el Jirón Independencia ha convertido al semanario en una publicación non grata en aquellos círculos de poder cuyo único propósito es mantener el statu quo. Sabemos también que producimos indigestión en la delincuencia organizada disfrazada de política y que despertamos bajas pasiones en aquellos (y aquellas) que son carne de presidio. La multa por declararnos en rebeldía la hemos pagado con gusto.
No ha habido un solo gobierno –desde García hasta Castillo– que no haya jugado sucio con el semanario. Todos los inquilinos de Palacio, sin excepción, han utilizado el aparato del Estado para fustigarnos. Hay que reconocer, sin embargo, que ninguna administración se esmeró tanto como la coalición del fujicerroboluartismo que hoy acapara el poder y aspira a demoler la poca y débil institucionalidad democrática que se había construido.
La decisión de hacer una campaña de donación para recaudar fondos ha sido largamente meditada. Supone ponerle una mejilla al enemigo. Pero a ellos siempre podremos responderles con un misil de dignidad: en 659 ediciones cumplimos con la tarea de indagar en los hechos y contarlos tal y como son de la mejor manera posible. Nunca hicimos “trabajos” por encargo encubiertos, ni dejamos de publicar una información por presiones de ninguna índole. Hemos cumplido con nuestra misión y nos sentimos orgullosos de haber hecho la tarea.
La fórmula de recurrir a una campaña de donaciones no es novedosa. Se utiliza habitualmente en aquellos países en los que la ciudadanía considera que la prensa alternativa juega un papel vital en el tablero de la democracia. Somos conscientes de que inocular el modelo por estos lares es una tarea titánica.
De nuestra parte apostamos por seguir en esta trinchera librando la batalla que, no nos cabe la menor duda, será recia en los próximos años. Para ello necesitamos de los lectores que, más allá de las discrepancias que muchas veces puedan tener con algunos de nuestros textos, siguen considerando que #Hildebrandt @ensustrece debe llegar a los quioscos todos los viernes.
@supernetal@veritatisperu@VeroLinaresC Hay personas como ese padre de familia que no puede pagar ni 4 soles diarios a una magia y hablan de que va a portar un arma. Salgan de su burbuja
@AlejandroCavero medida novedosa para robarle al estado y beneficiar solo a unos cuantos colegios con sus exquisitos lobbys. Ya hartos estamos de Uds congresistas
@CrVc02@MiliAmasifuen fue sarcasmo ... lean por favor, no insulte. Ella sabe que a este paso, todo lo que suceda https://t.co/Dh681UMiDK.prensa siempre va a ser culpa de Castillo