Les voy a contar donde aprendí sobre comunismo, lucha de clases y la necesidad de que el Estado cuide de los más pobres primero. Y también dónde entendí por qué el progresismo, con todos sus defectos, sigue siendo necesario.
No fue leyendo a Marx.
Me eduqué siempre en instituciones privadas, pero fue sobre todo en la Universidad del Norte, en Barranquilla, donde terminé de entenderlo.
Vi compañeros a quienes les sobraba todo: plata, carros, viajes, herencias, la vida prácticamente resuelta. En las fiestas universitarias circulaba de todo: perico, marihuana, hachís, pepas… faltaba poco para que se metieran hasta la harina de las arepas.
Pero eso no fue lo que me marcó.
Me marcó ver cómo algunos trataban a quienes limpiaban la universidad, servían la comida o conducían sus carros: trabajadores esperando horas bajo el calor de Barranquilla, tratados como si fueran parte del mobiliario.
Y mientras nosotros vivíamos esa burbuja, afuera Colombia atravesaba tomas guerrilleras, secuestros y una guerra brutal que allí parecía ocurrir en otro planeta.
Así que sí: si quieren llamarlo “adoctrinamiento”, me adoctrinó la desigualdad que vi con mis propios ojos.
Después entendí algo más: ese mismo privilegio también puede convertirse en política. Hoy. Varios compañeros de clase forman forman parte de este Gobierno y no, no son buenas personas, muchos de ellos me pagaban por hacer sus tareas o compraban profesores, así, de frente, sin asco. Y son gente wur se cuida solo entre ella misma, concentran contratos, oportunidades y grandes ingresos arriba, mientras pretenden que una limosna, un mercado o una obra de caridad sustituyan la inversión social. La caridad depende de la voluntad del que tiene; los derechos, no.
Por eso creo en un Estado que empiece por quien menos tiene, en la dignidad del trabajo y en oportunidades que no dependan de la familia en la que naciste.
Mi mejor profesor de progresismo fue, paradójicamente, el privilegio.
Otra vez: Cuando @petrogustavo se empecina en una idea y no la suelta, Termina tarde o temprano, teniendo la razón.
Hemos visto las pruebas, comparado las que conocemos y los indicios de la trampa son fuertes, a nuestros ojos.
Que hable la justicia. Mientras tanto, Cuidao con Judas.
(tercer aviso)
Para quienes lo dudan o se lo preguntan, voy a explicar por qué el abogado de mafiosos es un corroncho:
Primero debo aclarar que, como costeño de nacimiento, hijo de padres costeños, nieto de abuelos costeños, TODOS Y POR LOS DOS LADOS y bisnieto de abuelos costeños, toditos, sin ninguna excepción, puedo decir con autoridad:
El abogado de mafiosos es corroncho por lo siguiente:
1. no es “corroncho” por ser caribeño. Eso sería regionalismo barato. Lo es, en el sentido costeño de la palabra, porque confunde elegancia con ostentación, autoridad con arrogancia y carácter con estridencia.
2. En el Caribe, el corroncho no es simplemente el costeño: es el que necesita exhibir plata, poder, apellido y contactos para demostrar que “llegó”. En buen costeñol: un espantajopo.
3. Abelardo convirtió su apellido en marca, personaje, vestuario, licor, música y espectáculo. No vende solo ideas: vende permanentemente la grandeza de Abelardo. Mucha sofisticación anunciada suele revelar poca elegancia real, su falta de medias, con pantalón de tela, es quizá lo más superfluo de este punto.
4. La elegancia auténtica es sobria. No necesita gritar. Cuando alguien debe rodearse de pañuelos, vinos, trajes, apodos y poses para parecer distinguido, el resultado puede ser lujoso, pero sigue siendo corroncho.
5. También está la contradicción entre apariencia y modales: se puede vestir de seda y hablar de alta cultura, pero si el discurso público vive de la bravata, la descalificación y la intimidación, el refinamiento es solo escenografía.
Por eso Abelardo representa al corroncho sofisticado: lujo sin medida, ego convertido en espectáculo y una necesidad permanente de demostrar poder. Mucho decorado, mucho rugido y muy poca sobriedad.
Al final, Abelardo no proyecta grandeza: la sobreactúa. Se disfraza de elegancia, se rodea de símbolos de poder y convierte cada aparición en un monumento a sí mismo. Pero tanto lujo exhibido no alcanza a ocultar lo esencial: detrás del pañuelo, el rugido y la pose, solo queda un ego ruidoso intentando parecer estadista.
🧵Hilo:
Algoritmos que el Congreso de Colombia no entiende
1/ ¿Sabían que Sócrates fue el primer “programador” de la historia?
Sí, el viejo Sócrates, con su método mayéutico, inventó el pensamiento algorítmico antes de que existieran los computadores: preguntas, pasos, depuración lógica.
Mientras tanto, hoy hay gente que no sabe si la gasolina se paga antes o después… y congresistas que no saben ni cuál es el algoritmo constitucional básico.
Centralismo es cuando el acueducto de un municipio de sexta categoría depende de una firma en la carrera séptima, cuando la regalía sale del subsuelo de Córdoba y el sí o el no se decide en un comité de Bogotá, cuando el gobernador que eligió su gente tiene menos margen de maniobra que un viceministro que no eligió nadie, cuando la plata llega con la destinación ya marcada desde antes de salir, cuando resolver un trámite es un tiquete de ida y vuelta el mismo día.
Y no se soluciona gobernando desde Barranquilla.
El Encomendero del Siglo XXI: Un Acto Diplomático... de Subordinación
No nos engañemos: lo que estamos presenciando en Colombia no es un simple relevo presidencial. Es la “coronación” de un nuevo encomendero del siglo XXI, un actor político que, con pasaporte norteamericano y lealtad jurada a otra constitución, entra en escena para oficializar una relación de... sí, digámoslo claro, subordinación diplomática ante el imperio en cuestión.
Este no será un acto cualquiera. Con el mayor presupuesto destinado en la historia para una ceremonia así, veremos desfilar a altos funcionarios estadounidenses (algo que no pasaba desde la época de Virgilio Barco en 1986), posibles representantes de Israel y otros presidentes del “escudo de las Américas.”
En resumen, lo que estamos a punto de presenciar no es solo una toma de posesión, sino una coreografía de la geopolítica actual donde las palabra “independencia y soberanía ” quedan en entredicho.
EL MILAGRO QUE VA A NECESITAR EL “PRESUNTO” PRESIDENTE ELECTO PARA QUE LE CUADREN LAS CUENTAS
En Colombia ya no vivimos en un país: vivimos en una franquicia bíblica.
El gobierno electo se llama Patria Milagro, el empalme se llama Arca de Noé, y los profesionales de su auditoría forense trabajan gratis desde la precampaña y campaña electoral como si fueran ángeles contables enviados por decreto divino.
Porque no estamos hablando de 1.300 voluntarios repartiendo volantes.
No. Son 1.300 profesionales: economistas, abogados, ingenieros, programadores, comunicadores…
Un pequeño país nórdico metido en una campaña.
Solo en salarios en especie, la campaña del milagroso tigre prácticamente no dejó margen para justificar los gastos de publicidad, sedes, logística, transporte, consultorías, redes, etc. de su milagrosa campaña.
Los invito a leer el siguiente hilo, que, aunque consta de 14 posts, en nada se parecen a las 14 estaciones del Vía Crucis (o camino al Calvario) de la Pasión de Cristo.
Ah, pero el presunto vicepresidente electo, el mismo al que nunca le cuadraron las cuentas cuando fue ministro de Hacienda de Iván Duque, sí deberá recorrer el via crucis para demostrar que no violó los topes de la campaña milagrosa: la multiplicación de los profesionales voluntarios, y la de los panes y peces del Excel.
La ley dice que todo trabajo profesional es un aporte en especie.
Y que todo aporte en especie cuenta contra el tope.
Pero aquí los 1.300 profesionales parecen haber sido contratados por el Espíritu Santo.
Aquí hay un interesante análisis psicológico del tipo de contenidos de esta frases.
Yo conocí a Manuel Cepeda y durante su vida fue un periodista que llegó a ser senador de la UP y fué asesinado por militares.
Aquí les presentó un análisis muy científico de tipo psicoanálisis a las palabras del expresidente Uribe
COLOMBIA: EL PACIENTE QUE REZA POR UN PATRÓN*
Por: Isabel Borrero Ramírez
Psicóloga Clínica, Especialista en Psicología Social, Especialista en Comunicación No Verbal
*1. Colombia no está polarizada: está clínicamente disociada.*
No asistimos a un debate ideológico, sino a un cuadro psicótico sin tratamiento donde el delirio de unos es la soga de los otros.
La visita de Cepeda al Parque de San Antonio el 28 de marzo fue el detonante. Su discurso se centró en una idea que para el uribismo es una herida narcisista: Medellín y Antioquia cambiaron para siempre y no volverán al pasado.
La reacción de la derecha fue inmediata. El alcalde de Medellín y el gobernador de Antioquia lo acusaron de insultar a los antioqueños al tildar a la región de ser la cuna de la narcoeconomía y el terrorismo de Estado. Esta indignación no es ética, es estética. Es una formación reactiva: necesitan sobreactuar una pureza regional para tapar el hedor de las fosas comunes que el discurso de Cepeda ayuda a destapar. No les duele el crimen, les horroriza que se les corra el maquillaje moral. Es el TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) de una élite que se lava las manos compulsivamente mientras el agua sale roja.
Curiosamente, un juez ya negó una tutela que buscaba callar a Cepeda, protegiendo su derecho a la opinión. Para el rigor clínico, la derecha está intentando judicializar el discurso político porque no tolera la disonancia cognitiva de ver a la izquierda llenando plazas en su feudo.
En la psiquiatría clásica existe un fenómeno fascinante llamado folie à deux, locura compartida. Sin embargo, en la política criolla hemos evolucionado hacia una psicosis colectiva institucionalizada. Este no es un hecho aislado, es un patrón de repetición neurótica. En ese marco, las declaraciones en X de Álvaro Uribe no constituyen un debate político; son la transcripción de una sesión donde el terapeuta ha sido expulsado y el paciente administra el hospital.
*2. El paciente de El Ubérrimo: la proyección como escudo.*
Analicemos el discurso de Uribe. Su sintomatología es de manual: proyección paranoide. Al llamar a Cepeda bandido camuflado, el expresidente utiliza un mecanismo de defensa primario: atribuye al otro los rasgos que su propio superyó no puede procesar. Es la externalización de la culpa en su estado más puro.
Uribe apela a la transferencia masiva. No le habla a ciudadanos, le habla a una feligresía que necesita un padre de la patria perpetuamente amenazado. Es un vínculo de apego desorganizado: la base electoral sufre una ansiedad de separación traumática. Sin el patrón, el mundo pierde sentido. Al mencionar los atentados contra su vida, activa el sistema límbico de su base electoral, sustituyendo el debate de ideas por la angustia de castración política. Si el padre cae, el hijo queda a la intemperie. Es el liderazgo convertido en fetiche de seguridad para adultos que se niegan a crecer.
*3. Cepeda: el archivero del trauma y el retorno de lo reprimido.*
Frente a la verborrea del adjetivo y el brote impulsivo, Cepeda juega el rol del analista que no necesita gritar porque tiene el expediente. Si Uribe es el incendio, Cepeda es el perito forestal que encuentra el fósforo. Su respuesta no es un insulto, es una lista de apellidos que funcionan como significantes del trauma nacional.
Mientras el expresidente se refugia en la emoción primaria de la traición, Cepeda se ancla en el sustantivo judicial. Es la metodicidad del síntoma que vuelve: aquello que el uribismo intentó sepultar bajo toneladas de retórica de seguridad regresa siempre en forma de folio numerado.
@cielo_rusinque Cada vez más queda en evidencia la instrumentalización política de la justicia. Eso sí, todo contra el Progresismo.
¡Firmes Cielo, no nacimos en día de temblores! La arbitrariedad del @consejodeestado es evidente.
Durante los 4 años de Ivan Duque hubo una intención expresa de acabar con los Acuerdos de Paz y un discurso escendido en contra de los 8 años de Juan Manuel Santos y su persona. A pesar de eso el ex presidente guardo silencio. Hoy el pacto de clase hace que Juan Manuel Santos salga a medios y redes a decir que el gobierno Petro "es un fracaso" y "su legado" esta en peligro. Lo cierto es que lo unico que esta en peligro es lo que hizo a Cesar Gaviria, Andres Pastrana, Alvaro Uribe y a Juan Manuel presidente: servirle a los grandes dueños del capital en Colombia a costa de los pobres; sean estos banqueros como Sarmiento Angulo, narcotraficantes, terratenientes o ejecutivos de trasnacionales como Odebrecht.
Ex ministro David Correa @jdcorreau,
Entre el segmento entre el minuto 2242 al 22:59 de este capítulo de Conversaciones Pendientes, usted iba a pronunciar la frase que usaron en el Consejo de Ministros de Belisario Betancur en 1985 para no hacer nada que evitara la tragedia de Armero, pero por la dinámica de la conversación con el periodista y escritor Gonzalo Guillén @HELIODOPTERO, no lo hizo.
¿Podría por favor recordarnos esa frase?
https://t.co/VliRl2npEL
Estuve con @jdcorreau conversando sobre el desastre de Armero, ocurrido hace 40 años por desidia criminal IVÁN DUQUE ESCOBAR, el ministro encargado de organizar la evacuación de la zona, pero no lo hizo y esa irresponsabilidad costó más de 30 mil vidas humanas.
Fui el primer periodista del mundo que llegó, en la noche, cuando todavía estaba terminando de caer la tercera parte de la infernal avalancha. https://t.co/94bTsMi5RO
Como lo advertí hace unos días, se inició una campaña de estigmatización en contra del actual director del Archivo General de la Nación, Francisco Javier Flórez Bolívar. En un documento, aseguran que el director del AGN no puede liderar ni participar activamente en la desclasificación y digitalización de los archivos del extinto DAS, porque fue miembro activo del M-19. Es tan absurda la afirmación que cuando se creó ese movimiento, 1970, el señor Flórez Bolívar no había nacido, y cuando se produjo la desmovilización de esa guerrilla, marzo de 1990, apenas contaba con 9 años de edad.
Documentos revelan que Exxon financió grupos de expertos para difundir la negación del cambio climático en Latinoamérica.
La compañía de combustibles fósiles con sede en Texas financió a Atlas Network en un intento por sabotear el proceso del tratado climático liderado por la ONU.
Geoff Dembicki, The Guardian
Lunes 3 de noviembre de 2025, 06:00 GMT
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Exxon financió grupos de expertos de derecha para difundir la negación del cambio climático en Latinoamérica, según cientos de documentos inéditos que revelan una campaña coordinada para reducir la disposición del Sur Global a apoyar el proceso del tratado climático liderado por la ONU.
Los documentos, que incluyen copias de los cheques enviados por Exxon, consisten en documentos internos y años de correspondencia entre la compañía de combustibles fósiles con sede en Texas y Atlas Network, una coalición estadounidense de más de 500 grupos de expertos de libre mercado y otros socios en todo el mundo.
El dinero que Exxon envió a Atlas Network ayudó a financiar traducciones al español y al chino de libros en inglés que niegan la realidad del cambio climático antropogénico; vuelos a ciudades latinoamericanas para negacionistas climáticos estadounidenses; y eventos públicos que permitieron a esos negacionistas llegar a los medios locales y establecer contactos con políticos.
Uno de los objetivos era convencer al mundo en desarrollo de “los efectos adversos de los tratados globales sobre el cambio climático”, explicó Atlas Network a su donante de combustibles fósiles.
Según una propuesta estratégica que “aborda específicamente los problemas de los tratados internacionales” y que Atlas envió por correo a la sede de la compañía en Irving, Texas, “esta inversión en políticas públicas orientadas al mercado es fundamental para nuestra prosperidad y bienestar futuros, y para que los inversores de Exxon sigan obteniendo altos rendimientos”.
Al ser preguntado sobre este documento y otros, el portavoz de Atlas Network, Adam Weinberg, respondió que “estas preguntas se refieren a memorandos y materiales redactados por exempleados hace más de veinticinco años, dirigidos a una corporación que nunca fue un donante importante para nuestra organización y que, de hecho, no ha sido donante en absoluto durante casi dos décadas”.
Exxon no respondió a las solicitudes de comentarios. “La atmósfera tiene una enorme memoria histórica en lo que respecta a las emisiones de gases de efecto invernadero”, afirmó Carlos Milani, profesor de relaciones internacionales del Instituto de Estudios Sociales y Políticos de la Universidad Estatal de Río de Janeiro. “Lo que ocurrió hace 30 años es sumamente importante”.
Esta correspondencia tuvo lugar entre finales de la década de 1990 y principios de la de 2000, y fue obtenida por el sitio web de investigaciones climáticas DeSmog.
Según Kert Davies, director de investigaciones especiales del Centro para la Integridad Climática, una organización sin fines de lucro, fomentar la confusión y las dudas sobre el cambio climático entre los países en desarrollo, como intentaron hacer Exxon y Atlas Network durante los momentos iniciales cruciales de la diplomacia climática, exacerbó las fisuras geopolíticas y los temores económicos que aún persisten.
“Es una historia bastante lamentable”, declaró. “Exxon parecía creer que si lograba que los países en desarrollo, y todas las naciones, dudaran de que el cambio climático fuera una crisis, jamás se firmaría un tratado climático global”. Con Brasil a punto de acoger las negociaciones climáticas de la COP30 en la ciudad amazónica de Belém en noviembre, las consecuencias de tres décadas de acción global insuficiente son imposibles de ignorar.
A mediados de octubre, los científicos anunciaron que las emisiones mundiales son tan elevadas que el planeta ha superado el punto de inflexión en el que la muerte masiva de los arrecifes de coral es probablemente irreversible. Sin reducciones drásticas de las emisiones y la deforestación a nivel mundial, el colapso de la selva amazónica podría ser inevitable en los próximos 10 a 20 años.
Durante las décadas de 1990 y 2000, Exxon ayudó a financiar y liderar una red de organizaciones estadounidenses que buscaban desacreditar la ciencia climática y bloquear la participación de Estados Unidos en un tratado climático liderado por la ONU; una campaña que ahora es objeto de decenas de demandas que acusan a la compañía de mentir al público sobre la emergencia climática.
Pero para 1997, Exxon se sentía "cómoda con el apoyo que brindamos a organizaciones estadounidenses y en asuntos relacionados con Estados Unidos". Solicitó ayuda a Atlas Network para “fomentar centros de pensamiento de libre mercado fuera de Estados Unidos”, particularmente en Asia, la antigua Unión Soviética, Europa y América Latina.
Al año siguiente, Exxon envió un cheque de 50.000 dólares a Atlas Network, lo que, ajustado a la inflación, equivaldría a unos 100.000 dólares actuales. El objetivo de la petrolera era impulsar “grupos internacionales con capacidad para influir en las políticas gubernamentales”.
Posteriormente, Atlas Network informó que sus socios en América Latina habían producido una traducción al español de un folleto de Fred Singer titulado “El argumento científico contra el Tratado Climático Global”, que afirmaba que “no existe un respaldo científico significativo para una ‘amenaza’ global del calentamiento global”.
Los socios de Atlas Network, entre ellos el centro de pensamiento argentino Fundación República para una Nueva Generación y el centro de pensamiento brasileño Instituto Liberal, dirigieron y participaron en seminarios en Argentina en vísperas de la COP4, la cumbre climática celebrada en Buenos Aires.
En al menos uno de los eventos participó el fallecido negacionista climático estadounidense Patrick Micha.
Tremenda esta columna de @LauraJBonilla. Les recomiendo leerla, es un análisis que nos sirve para entender cómo los medios nos presentan los datos. En otras palabras, ese cuento de “dato mata relato” no es una máxima, el dato sin contexto crea relato.
El espejismo estadístico de La Silla Vacía, vía @parescolombia
https://t.co/eTariREJEz
Don Luis Antonio,
Usted supo captar muy bien el mensaje: nos han cultivado el Complejo de inferioridad para cosechar un débil sentimiento de ser nacional, —un común denominador de cultura y sentido de pertenencia— y así poder mantenernos anestesiados, resignados y conformes bajo la máscara de ser el país más feliz del mundo.
Gracias por leerme.
https://t.co/oqA9KXB7U3