La última carbonería de Sevilla y una de las pocas que aún quedan en España, me encanta, sitios que jamás deberían desaparecer, en la calle Parras
#laSevillaquevadesapareciendo
Se nos va una parte del alma de esta ciudad. Se nos marcha Juan Lebrón, quien convirtió Sevilla en un gran plató de cine.
Flamenco, Sevillanas y Semana Santa en Sevilla son solo una parte del inmenso legado que deja a una ciudad que tanto amó.
DEP.
🧵 Se está hablando mucho estos días de una "misteriosa burbuja fría" en el Atlántico norte, al sur de Groenlandia.
¿De qué se trata y qué implicaciones tiene?
En qué momento pretende el @RealBetis que normalice y acepte pagar por un abono, de un niño que la próxima temporada tiene 4 AÑOS, 320 euros por renovación, en lugar de 150 que le correspondería...170 euros más, sobre un carnet que cuesta 150...Estamos hablando de más del doble
A los 40 años, Franz Kafka (1883-1924)
que nunca se casó ni tuvo hijos, paseaba por un parque de Berlín cuando se encontró con una niña que lloraba porque había perdido su muñeca favorita.
Juntos buscaron la muñeca, pero sin éxito. Kafka le dijo que se vieran allí al día siguiente y que volverían a buscarla.
Al día siguiente, cuando aún no habían encontrado la muñeca, Kafka le dio a la niña una carta "escrita" por la muñeca que decía: "Por favor, no llores. Hice un viaje para ver el mundo. Te escribiré sobre mis aventuras".
Así comenzó una historia que continuó hasta el final de la vida de Kafka.
Durante sus encuentros, Kafka leía atentamente las cartas de la muñeca, escritas con aventuras y conversaciones que a la niña le parecían adorables.
Finalmente, Kafka devolvió la muñeca (la había comprado). «No se parece en nada a mi muñeca», dijo la niña.
Kafka le entregó otra carta en la que la muñeca escribía: "Mis viajes me han cambiado". La niña abrazó a la nueva muñeca y la llevó feliz a casa.
Un año después, Kafka murió. Muchos años más tarde, la niña, ya adulta, encontró una carta dentro de la muñeca. En la pequeña carta firmada por Kafka estaba escrito:
“Probablemente perderás todo lo que amas, pero al final, el amor regresará de otra manera.”
⚫ Muere Nicholas Brendon, actor de 'Buffy Cazavampiros', a los 54 años: el estadounidense ha fallecido por causas naturales, según ha informado su propia familia https://t.co/BgxecZbUv2
La gente que nació entre 1975 y 1999 pertenece a una generación verdaderamente irrepetible.
No por moda, no por ego… sino por historia vivida.
Nacimos justo entre dos mundos.
Antes de que el internet dominara todo, pero lo suficientemente a tiempo para adaptarnos cuando llegó.
Crecimos sin pantallas táctiles, pero aprendimos a usarlas.
Jugamos en la calle hasta que oscurecía… y luego vimos cómo el mundo se volvía digital.
La generación anterior nos enseñó el valor del esfuerzo, la disciplina, la constancia, el respeto y la palabra.
La siguiente nos mostró el trabajo inteligente, la rapidez, la innovación y la tecnología.
Y nosotros… aprendimos de ambas.
Vimos pasar la historia frente a nuestros ojos:
📻 la radio
📺 la televisión
🎮 Mario Bros
📼 cassettes y VHS
📀 DVD
📱 Nokia
🕹️ Nintendo y PlayStation
🏬 los videoclubs
📲 Netflix, Snapchat
🤖 y ahora la realidad virtual
Somos la generación que recuerda y razona.
Que respeta la tradición, pero no tiene miedo de cuestionarla.
Que piensa antes de creer y analiza antes de seguir.
Los de antes no preguntaban.
Los de después muchas veces no recuerdan de dónde viene todo.
Somos el puente entre la era industrial y la era del internet.
Entendemos ambos lados porque los vivimos, no porque nos los contaron.
Por eso esta generación debería estar moviendo el mundo.
Porque los de antes ya no ven lo que está pasando…
y los que vienen no siempre saben de dónde salió lo que hoy tienen.
Somos la generación que conecta el pasado con el futuro.
Y eso… no se aprende, se vive…