De vez en cuando pónganse en el lugar del otro y entiendan que lo que para ustedes no tiene ninguna importancia, al otro le puede doler un montón y eso no significa que esté exagerando.
Me llevó mucho tiempo entender que, aunque sepamos cuidarnos solos y seamos independientes, habrá días en los que desearemos que alguien nos escuche y nos dé un abrazo para aliviar todo lo que sentimos. No siempre seremos tan fuertes para soportar tanto peso solos y está bien.