crecí sintiendo la necesidad de ser y mostrarme constantemente fuerte. desarrollé un carácter marcado, por lo que claramente van a ver que no me gusta que me manden o me digan lo que tengo que hacer, pero a su vez desarrollé la capacidad de ser una persona mimosa y amable, aunque claro… esta última parte “soft” no se la lleva cualquier persona, sino la que aprende a respetarme y a aceptarme con mi parte más difícil.