Ellos muy asustados 🐈 son Todos familia y viven atemorizados en un colegio donde son lastimados por los mismos niños que asisten ahí a estudiar , están en riesgo de que les quiten a sus bebés y los desaparezcan Estoy intentando ayudarles y crear un espacio para ellos ya que necesito rehabilitar un espacio para ellos Quisiera pasar en este día tocando muchísimos 💕 para saber si entre todos ustedes podría conseguir que nos donen materiales , una puerta pues está era improvisada y ya se a desprendido , Igualmente necesitaremos mano de obra , amigos tengo dos rifas activas si alguien gusta sumarse nos estará apoyando muchísimo Igualmente si alguien gusta donar para pagar la mano de obra estaremos muy agradecidos Pues podré recibir a los mininos que me reportaron de ese colegio😿
Meet Puddy! 🧡
At 14 years young and nearly 20 pounds of pure beauty, Puddy is a wonderfully chunky senior girl with a heart just as big as she is. She loves cozy naps, gentle attention, and living life at her own pace.
Puddy is looking for a loving home
#cat#adopt#catrescue
Que desesperación aún Nadie pregunta por Ninguno de mis rescataditos 🐈🐾 , Si tan solo supieran con cuánto esmero se les a cuidado y alimentado e igualmente con cuanto cariño se les rescató de las calles para que pudieran tener una segunda oportunidad de Vida , ahora muy sanos esperan por ti en la Veterinaria 🐾 Si deseas adoptar responsablemente por favor ✍️👇
CDMX 🐾
No hay ningún formato de adopción para ella , para ninguno realmente 💔🥺
Pero urge encontrar casa para ella
Es una perrita muy bonita, muy buena, amigable, juguetona
Necesita una familia responsable y cariñosa
Lamentablemente los que han preguntando por ella cuando se dan cuenta de que es adopción responsable, dejan de responder...
Por favor comparte
Wats 5548724347
#cdmx
Le anunciaron a Édith Piaf que su tiempo había concluido. Entonces entonó «No me arrepiento de nada» y ofreció una interpretación que no solo se volvió legendaria, sino que quedó grabada en la memoria cultural para siempre.
En diciembre de 1960 estaba agotada, gravemente enferma y con la orden estricta de sus médicos de no volver a pisar un escenario.
El Olympia estaba al borde de la quiebra. Para la mayoría, su trayectoria artística ya era cosa del pasado.
Aun así, decidió presentarse.
Semanas antes, Charles Dumont y Michel Vaucaire le habían entregado una canción recién nacida: Non, je ne regrette rien.
La escuchó una sola vez y la hizo suya de inmediato: sin dulzura, sin adornos, solo una marcha feroz y una convicción moral que no admitía titubeos.
Su estilo escénico era célebre por su austeridad: permanecía erguida, inmóvil, con su vestido negro sin pretensiones, dejando que sus manos y su voz cargaran con todo el peso emocional. No interpretó la pieza. La habitó.
Aquella noche rescató un teatro y convirtió un ajuste de cuentas íntimo con la pérdida en una de las grandes proclamaciones de resistencia del siglo.
Frágil en el cuerpo, inagotable en el espíritu, sigue siendo una de las voces más emblemáticas que alumbró el siglo XX.
El Gorrión no voló lejos.
Simplemente se negó a descender.