Te dejo una idea revolucionaria: dejá de votar por los colores. El bache no es colorado, la basura no es liberal y la inseguridad no tiene partido. Si tu intendente te dio resultados, premiale. Si no te solucionó nada, castigale.
El voto no es una declaración de amor a un partido, es una evaluación de desempeño, así que en octubre votá por tu calidad de vida, no por la tradición.