Redención absoluta. Tenía un miedo yo en su penal porque si lo botaba lo iban a acabar, pero está a 180 minutos de que yo diga muchas locuras. Y lo bien que le queda la capitanía... dale Fabián, dale.
Las cosas se hacen y se demuestran en vida, después de eso no hay más nada para hacer ni para decir, se te termina el tiempo y chau allá cada cual con su conciencia luego