600 perroflatas y toda su porquería okupan una plaza pública, y en una semana Real Decreto.
80.000 moros invaden Ceuta🇪🇦, y se va de vacaciones.
Llámame fascista, pero este mierda, es un hijo de la gran puta.
Menos mal que me inventaba todo.
A ver qué tiene que decir el señor Presidente cuando vayan saliendo las cosas. Más cosas me refiero porque vamos esto es un chiste.
Los pijos de la izquierda caviar, cuyos papás socialistas (y ladrones convictos) les “amañaban” viviendas financiadas con fondos públicos, se creen que pueden dar lecciones de ética y llamar “fascista miserable” a quienes les venga en gana. Pero hoy este mierdecilla ha pinchado en hueso, se ha topado con alguien que se viste por los pies.
Insultarme y llamarme “fascista miserable” denota dos cosas:
1. Que no sabe lo que es el fascismo y el nacional-socialismo y que no hay nada más lejos de él que un libertario
2. Que no sabe lo que es un miserable, y eso que lo ha tenido cerca: su padre, que le enchufó y que fue condenado por corrupción con lo de las tarjetas black.
Hay que perder el respeto a esta izquierda corrupta, envidiosa y parasitaria, que presume de “superioridad moral” para poder seguir viviendo cómodamente y sin pegar un palo al agua de lo ajeno.
Hoy he tenido la oportunidad de decirle algunas verdades a la Portavoz del sindicato de inquilinas. Con empleo progresivo de medios.
En @eltiempojusto con el gran @PratSandberg
Ni ganaste las elecciones en España ni mucho menos en Madrid, donde te arrasamos.
Te hemos pillado intentado hacer trampas con el censo electoral y en breve los madrileños y todos los españoles te van a poner en tu sitio. En la calle.