En mi interior me decía: venga, muérete, duerme, sé como ellos: acepta.
Pero luego otra voz interior me decía: ¡no!, conserva algo,
por pequeño que sea.
no hace falta que sea mucho: basta una chispa.
una chispa puede prenderle fuego a todo un
bosque
una sola chispa.
consérvala.