Yo no le deseo el mal a nadie en esta vida, pero lo que sí tengo claro es que todo cae por su propio peso.
La justicia divina si existe, no tarda y no falla.
Si bien no hay certeza sobre cuánto durará el boom de materias primas, lo que sí es claro es que continuar con políticas monetarias y fiscales expansivas es insostenible debido al aumento de la inflación, la deuda pública y el déficit en cuenta corriente.