Dijo una vez Andrew Garfield: "De repente, fallecen tus padres y te llega una crisis. Los deseos, las necesidades y las prioridades cambian. Te das cuenta de que nada es permanente y que la vida no espera. La única forma de seguir adelante es aceptar el dolor, dejar que te transforme y retomar el control. Porque al final, lo único que realmente tenemos es el amor que damos y la manera en que decidimos vivir cada día".