Me dijo "Quiero conocer, pero no quiero engañar a mi marido. Podemos quedar, pero nada de penetración. ¿Te va?" y la dije "Te llevaré al borde una y otra y otra vez. Pero no dejaré que te corras. Puedes rogar todo lo que quieras, mi zorra. Te molestaré, te torturaré" y quedamos.