@AinaDiazV Sin discutir el hecho de que va a dejar de ser presidente en breve, algo que ocurrirá, efímero tiene un significado real de lo que es la presidencia del gobierno para cualquiera que ostente el cargo.
La policía sube solo este trozo .
Para entender por qué el juez plasma esa idea en el auto de 84 PÁGINAS hay que ir más allá del caso concreto .
El juez no está diciendo que los policías que están hoy en la puerta de Begoña sean corruptos, lo que plantea es una desconfianza institucional basada en el conflicto de lealtades (La cadena de mando).
El juez pone el foco en que la policía es un cuerpo jerarquizado que depende directamente del poder ejecutivo (el Ministerio del Interior y, en última instancia, de la Presidencia del Gobierno). En la última década, los tribunales han juzgado casos (como la Operación Kitchen o el caso Villarejo) donde se demostró que altos cargos policiales utilizaron recursos del Estado de forma ilegal para proteger a políticos del gobierno de turno o destruir pruebas. El juez opera bajo la premisa de que las cloacas del Estado o el uso partidista de la policía no son una teoría de la conspiración, sino un riesgo real que ya ha ocurrido en España con distintos partidos. El juez no piensa que la policía quiera dejar que se fugue por gusto. Lo que argumenta es que, dada la posición de poder de la investigada, la policía no es un elemento neutro de control, sino un instrumento que podría ser instrumentalizado desde arriba para burlar a la justicia. De ahí que decida que la única forma segura de evitar la fuga es quitarle el pasaporte, retirando el control de las manos de la policía y del Gobierno.