Solicito ayuda para transportar a una brigada médica e insumos desde el centro-sur de Anzoátegui a La Guaira. Tienen sus credenciales.
Pido ayuda porque ya quedé seco.
Por favor amigos, se los pido de todo corazón, así no me conozcan o no les importe ni un poco mi situación, compartir no cuesta nada, solo 3 segundos pueden salvarle la vida a mi hermano Braulio, solo quiero que esté bien, dijeron que lo vieron caminando por ahí...por favor ayúdenme compartiendo, tiene que llegar a cada rincón de la Guaira, N°31.201.150
Usa lentes, tiene cabello ondulado, por favor.
Desde el sábado y más hoy he sabido de muchas personas que decidieron irse del país.
Está es una de las muchas consecuencias del respaldo de Trump a Delcy:
DESESPERANZA
Se avecina una nueva ola migratoria, contenida por el 3 de enero y la confianza en USA, hoy quebrada.
Básicamente Julio dice 3 cosas:
-Que MCM presione a la casa blanca con quitar el apoyo
-MCM que no vengas, si vienes a pelar contra USA y Chavismo.
-La estrategia pasa por presionar a USA por su error político de apoyar al chavismo cuando este fue autoritario durante la tragedia
Hermanos:
No se preocupen, desde mi conciencia y actos no me afecta en nada lo que digan de mí si proviene de personas que desde afuera no han hecho nada y que durante esta tragedia no ayudaron a nadie.
Somos los que somos y sabemos lo que hemos hecho, lo demás es grama.
Recuerden, hay quienes viven de las redes sociales y hacen lo que sea para generar interacciones y monetizar, yo no y si respondiese solo les haría ganar más dinero.
No somos iguales y por tanto sus palabra no deben tomarse en cuenta.
A exactamente 168 horas, una semana exacta una semana, del doble #terremoto que nos sacudió el alma, es momento de mirarnos a los ojos y hablar con el corazón en la mano, desde la más dura pero necesaria honestidad.
Sé perfectamente que la desesperación nos mueve a agotar hasta el último recurso, y que las redes sociales se convirtieron en nuestro primer refugio para buscar a los nuestros, especialmente a los niños. Pero a estas alturas, seguir inundando las pantallas con afiches de desaparecidos ya no está ayudando a quienes más lo necesitan.
Las familias que están en el terreno ya han caminado cada centro de salud y cada refugio. En el ámbito digital, lamentablemente, carecemos de una base de datos centralizada y confiable que haga eficiente esa búsqueda.
Además, muchos de nuestros niños en hospitales y albergues están a salvo y anotados en listas oficiales, pero muchos permanecen en silencio, asimilando el shock y el estrés postraumático. No pueden decir quiénes son.
A los hermanos que están fuera de Venezuela y que publican con el alma rota desde la distancia: con todo el dolor de mi corazón, debo pedirles que busquemos otra vía. El personal médico, los rescatistas volutarios están exhaustos, salvando vidas en el sitio; no están revisando teléfonos para identificar rostros.
La respuesta, hoy más que nunca, es presencial. Hay que estar allí.
A pesar de haber superado la ventana técnica de supervivencia, lo que estamos viviendo es milagroso. En medio de las inmensas limitaciones y adversidades que todos conocemos, se siguen rescatando personas con vida. Eso es pura fuerza humana y fe. Las cifras oficiales no reflejan la realidad, lo sabemos, y calcular estimaciones en este momento no sana ni ayuda a nadie.
Por respeto a ese milagro y al dolor ajeno, debemos detener la cadena de afiches en redes. En las últimas horas hemos detectado publicaciones falsas y, lo que es peor, intentos de estafa usando fotos de sobrevivientes para pedir recursos. No voy a ser cómplice de quienes lucran con la angustia, por lo que no difundiré más ese tipo de contenido.
Acompañar a un herido, identificar a un familiar que partió o abrazar a un niño o anciano para sacarlo de un refugio requiere de nuestra presencia física. Las autoridades y el personal médico necesitan verificar el parentesco cara a cara, con el respeto que la situación amerita.
Las redes y la tecnología nos han hecho la vida más cómoda y nos acercan, pero la vida real nos reclama en el sitio. Y la vida, con toda su belleza en los días felices y con todo su peso en la tragedia, se defiende y se transita estando presentes, cuerpo a cuerpo.
Fuerza, Venezuela 🇻🇪 Seguimos aquí🥥🙏🏼
@Juliococo Julio hermano hay más o menos 80 personas trabajando en el edificio Belo Horizonte, y necesitan comida por favor si hay alguien cerca que tenga manera de hacer llegar comida por favor
Lo dicho: ni en la peor tragedia de nuestra historia esconderán su verdadera naturaleza.
Encuentran a policía del régimen de Delcy Rodríguez robando dólares de las víctimas del terremoto.
DENUNCIA:
En la zona de Bloque 3 en Catia La Mar los familiares de los desaparecidos denuncian que la policía y la guardia nacional entorpecen los esfuerzos de rescate.
Las autoridades venezolanas ya claudicaron en la búsqueda, pero los familiares aún tienen esperanzas.
En Parque del Este hay niños que no quieren hablar ni comer por estrés post traumático.
De necesitan psicólogos especializados en el lugar.
Supongo que en lo otros refugios masivos también.