Sevillano y bético por la gracia de dios (o lo que haya)🔻🇳🇬❤💜💛Abstenerse gente de la canalla⛔(fachas,tiesosfachas y demás especímenes)viva las papas aliñá.
Hoy han suspendido la entrada en prisión del Pequeño Nicolás. Fue colaborador del expresidente Aznar. Su abogado es el hijo del juez Marchena. Su abuelo fue espía militar implicado e indultado en el Golpe del 23-F. Mientras, el rapero Pablo Hasel cumple más de 5 años en prisión.
Como ya se ha dicho, dónde está la escolta de Begoña Gómez, que mierda de Ministerio del Interior tenemos que permite a los Vito Quiles campar a sus anchas sin consecuencias, qué mierda hace Marlaska? Menos mal que es la mujer del Presidente del Gobierno...ah no esto ya ha pasado con un Vicepresidente y una Ministra, entonces el PSOE y muchos miraron a otro lado, y los que no, cómplices.
Como esperen que los jueces hagan algo teniendo la mierda de Justicia que tenemos estamos arreglados.
QUE TIENEN EL BOE JODER!!!!!!
Por denunciar un genocidio, mi cuenta ha perdido toda la visibilidad y sufre restricciones severas.
Se ve que en esta red fascista la gente humilde, la de la calle, no tenemos cabida.
Sólo se da voz a los bots neonazis de Elon.
Deja un . si todavía puedes verme.
Os voy a contar algo. Acostumbro a recibir mensajes del tipo “trabaja zurdo” “quieres una paguita”… No les contesto nunca, pero si tengo algo importante que decir. Vivo muy bien de dos negocios que tengo, soy afortunado porque el 80% de mi vida laboral he trabajado para mi. SIGO
Tener que aguantar que gente como Palomeras nos llame hordas por responder a indultos como los de ella, Vallin, Maestre y tantos otros es el colmo del cinismo
Xabier Fortes y Perez Reverte: herederos de la propaganda de Manuel Fraga
Xavier Fortes, al salir en defensa de Pérez-Reverte, no hace sino reproducir la vieja doctrina de las responsabilidades simétricas: esa cómoda coartada que pretende repartir culpas por igual entre víctimas y verdugos, como si el golpe de Estado y la guerra fueran una masacre sin autoría.
Detrás de esa aparente ecuanimidad se agazapa una genealogía propagandística precisa: la fabricada en los laboratorios ideológicos del tardofranquismo, cuando Manuel Fraga, ministro e ingeniero del relato, ordenó reescribir la historia para allanar el camino a una reforma sin ruptura.
Aquella teoría- disfrazada de reconciliación y envuelta en lenguaje de concordia- sirvió para convertir la impunidad en un valor político aceptable dentro de un marco de olvido planificado y sacar adelante La Ley de Amnistía de 1977: el punto final que permitió a torturadores y jerarcas franquistas sobrevivir al cambio de régimen con las manos limpias y la biografía intacta.
La equidistancia, presentada como prueba de objetividad, opera como una pedagogía política de la desmemoria: Xavier Fortes, al salir en defensa de Pérez-Reverte, adopta la matriz discursiva de las “responsabilidades simétricas”, una fórmula historiográfica que permitía desplazar la cuestión de la responsabilidad criminal a un terreno de equivalencias morales donde desaparecían la noción de víctima y la figura del victimario. El objetivo último era dotar al franquismo de un relato de origen y cierre: una historia circular en la que la violencia fundacional del golpe hallaba su absolución en la violencia defensiva del enemigo derrotado.
Hoy, cuando el presentador de un programa público vindica al novelista que asume sin rubor ese marco narrativo, no estamos ante una polémica cultural, sino ante la hegemonía de la equidistancia como política de Estado. Defender a Pérez-Reverte en ese terreno no es un gesto de libre pensamiento; es el eco actualizado del guion que Fraga legó a la democracia
Lo que esta polémica deja entrever no es una disputa menor sobre interpretaciones literarias. En la España contemporánea, donde la memoria histórica se invoca a menudo como signo de división y no como derecho democrático, el relato simétrico vuelve a funcionar como instrumento de manipulación propagandistica . Se presenta como defensa de la moderación, pero en realidad preserva las distintas legitimidades heredadas del franquismo.
Esa supervivencia depende de un ecosistema mediático que convierte la historia en entretenimiento y la opinión en sustituto del conocimiento. En ese terreno, novelista que por astucia o ignorancia renuncia a la complejidad fáctica y el periodista que se ampara en una neutralidad impostada coinciden en un mismo proyecto de desactivación crítica.
Al repetir la gramática de la simetría, ambos colaboran en la perpetuación de un relato de impunidad que atraviesa la democracia española como una fractura no resuelta. Así, lo que Fortes defiende al proteger a Pérez-Reverte no es sólo a un escritor, sino un marco ideológico que pervierte la Historia interpretando el pasado como algo que tiene que ser presentado como circunstancia portadora de un equilibrio moral. Lo que está en juego es la posibilidad misma de una historia pública emancipada de la pedagogía tramposa de la equidistancia.