35 años del estreno de “El Club de los Poetas Muertos”, un fenómeno cinematográfico y una bellísima exploración de la masculinidad ❤️
El 2 de junio de 1989, llegaba a los cines la película de Peter Weir, protagonizada por Robin Williams en uno de sus papeles más icónicos.
Inicialmente, la película se estrenó en 8 salas, recaudando 340.000 dólares. A la semana siguiente, la película se amplió a un estreno nacional en 687 salas, recaudando 7.5 millones de dólares. En la tercera semana, se expandió a 1.100 salas, recaudando 9.1 millones.
La película se mantuvo en el top 10 por dos meses, y terminó recaudando cerca de 96 millones de dólares solo en Estados Unidos.
En el resto del mundo, la película fue un enorme éxito, alcanzando un total de 140 millones de dólares, destacando los 37 millones que generó en Francia.
“El club de los poetas muertos” es una extraordinaria exploración de las diferentes ideas de masculinidad y las barreras, traumas y presiones que encapsulan esa construcción. Un excelente trabajo de su guionista, Tom Schulman, que le valió el Oscar al mejor guion original.
Uno de los temas que más impactó en su estreno, y aún hoy, es el suicidio de uno de sus protagonistas y las razones detrás de este.
“Dead Poets Society” fue nominada a cuatro Oscars: mejor película, mejor director, mejor actor principal y mejor guion original. Logró el BAFTA a la mejor película y mejor música para Maurice Jarre, así como otros premios de críticos y gremios.
“El club de los poetas muertos” es algo más que una película generacional. Al igual que “Los que se quedan” (The Holdovers), posee ese elemento humano, emocional y atemporal que el cine norteamericano domina a la perfección.