Ojalá me llamaras a las 2 a.m. solo para decirme que tampoco puedes dormir. Que el insomnio se siente menos cuando lo compartes con la persona que quieres. Y que si, que me quieres
Ya no me digan que él perdió. Él no perdió nada. Perdí yo. Perdí el tiempo, las ganas, la calma; perdí yo al quererlo con todo lo que tenía, al entregarle partes de mí que no suelo darle a cualquiera, al quedarme incluso cuando algo dentro de mí ya sabía que debía irme.