estaba por decaer hasta que me acorde que cuando se cierra una puerta siempre se abren otras dos que todo lo que pasa pasa por algo y que si la vida nos pone obstaculos y piedras en el camino es para los valientes asi que no hay mal que por bien no venga
Y un día soleado, después de 82 días, Pablo Grillo dejó la terapia intensiva. Salió de donde nunca debió estar. Salió con una sonrisa amplia y luminosa. Vamoooo Pablo!!!
Este es el país que juzga a genocidas con todas las garantías legales. Este es el país donde en las escuelas no hay tabúes para hablar del terrorismo de Estado y su contexto.
Este es el país del Nunca Más.