Reconocer la importancia del ocio, el descanso, el tiempo libre implica reconocer la humanidad del otro.
Reconocer que no son máquinas de trabajo. Que no están al servicio de nadie. Que el trabajo no es un fin en sí mismo, sino el medio.
Ya dejen de romantizar que dar sin esperar nada a cambio es muy bonito, todos merecemos recibir, es parte de sentirnos apreciados y no hablo únicamente de lo material.
por favor ya no más cosas de «aprender a estar solos» tal vez lo que nos falta es aprender a estar con los otros, a encontrarnos, a verlos y a ser vistas, y a acompañar y dejarnos acompañar en la vida. solo mirando para afuera se puede ver para adentro, y no al contrario.