estoy sola en una cabaña en córdoba, escuchando los piojos y tomando mates mientras miro las montañas, por más temporal que sea podría jurar por un instante que así se siente ser feliz
Invítame a tomar mates, a caminar por donde quieras, a ver pelis en tu sillón, a mirar el techo de tu habitación, a tomar algo en la puerta de tu casa. No tenemos que ir muy lejos para hacer cosas distintas. No tenés que tener plata para que la pasemos bien. Es solo tener ganas
Me aterra pensar que mi vida consista en aprender a soltar o que amar es dejar ir. Necesito por lo menos una vez quedarme, saber que pertenezco, que me necesitan tanto como yo necesito, vivir sin miedo, sentir que ese lugar, persona, o cosa, siempre me estuvieron esperando.
Este año aprendí algo hermoso en yoga: “la risa desestructura el pensamiento”.
Acercarse a la gente que hace reír es terapéutico no porque elimine los problemas, sino porque les hace perder peso cuando la energía predominante en el cuerpo empieza a ser el bienestar.