El Papa Francisco, para ciertos creyentes y ciertos ateos y agnósticos, fue esa voz sensata que necesitábamos, la del reconocimiento de una reforma en la Iglesia Católica. Una en la que nos críamos muchxs de nosotrxs, una que parecía que eternamente nos daría la espalda a quienes no éramos fiel retrato del sistema patriarcal cristiano.
Adiós Papa Francisco, te fuiste cuando más te necesitábamos.
No debería causarme conflicto, pero ver al gobernador de Nuevo León en Disney me produce algo extraño. Y más después de venir de unas vacaciones en Europa.
No se puede todo. Ser gobernador (que dona el sueldo), buen empresario (por algo lo dona) y encima, ser un padre/esposo ejemplar.
Siendo muy frío, creo que la tarea de gobernar uno de los estados más importantes del país no está cómo para compartir prioridad con debutar cómo papá. De un joven tan capaz, uno hubiera esperado una “mejor” planeación familiar, tomando en cuenta la relevancia de su cargo.
El que mucho abarca… En algo tiene que fallar. La carrera política conlleva sacrificios y no parece que Samuel García esté dispuesto a pagarlos.
No está el horno pa’ bollos, diría mi padre.