@NoeObSo El lujo se compra. La clase se demuestra. La fe no se mide por cuántas veces se entra a una iglesia, sino por cómo se trata al prójimo. Porque muchos se golpean el pecho para aparentar virtud, pero al final, cuando faltan la humildad y el respeto, todo queda en una fachada.
Mi centro, mi zona, mi punto de anclaje. Ese lugar donde encuentro paz, fuerza y hogar.
Podrás pasar por aquí, admirarlo e incluso enamorarte de lo que ves… pero nunca podrás llevarte lo que ya tiene un lugar, una historia y un corazón al que pertenece.
Porque hay vínculos que no se roban, simplemente se respetan.
La forma en que una persona se expresa de los demás dice mucho más de ella que de quienes pretende señalar. Convertir las diferencias, las enfermedades, las condiciones de vida o cualquier característica personal en motivo de burla, ofensa o sobrenombres no demuestra fortaleza, carácter ni superioridad. La verdadera seguridad no necesita humillar para hacerse notar. El respeto, la empatía y la educación siempre serán una mejor carta de presentación que cualquier intento de denigrar a otro.
Una separación o un divorcio terminan una relación de pareja, no necesariamente el respeto, la empatía o el apoyo.
Este fin de semana me tocó estar presente y brindar apoyo en un momento complicado. Lo hice con total tranquilidad, porque después de tantos años compartiendo la vida, hay vínculos que no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
No somos dos desconocidos. Compartimos una historia, construimos una familia y eso merece respeto.
La relación que decidamos llevar después de nuestra separación siempre tendrá un propósito más grande: el bienestar de nuestros hijos y el respeto por la familia que un día fuimos y que, aunque hoy tenga otra forma, de alguna manera seguimos siendo.
Los hijos siempre serán hijos… sin importar si estamos juntos o no… hoy celebramos tu nuevo logro .. estamos muy orgullosos de ti hija!
Siempre sorprendiéndonos ✨ 🎓