Recientemente escuché a alguien decir:
"La cantidad de cosas buenas en tu vida depende de tu capacidad para notarlas".
Ahora no puedo verlo de otra manera.
El día anterior a las vacaciones, la previa de un viaje, de una cita, de un concierto, los viernes, las ganas de decir te quiero antes de decirlo por primera vez, la víspera de reyes. La vida es mejor con nervios y con deseo.