Amigas y amigos:
Ojalá la vida les regale muchos motivos para sonreír… pero, si hoy no los encuentran, inventen uno.
Pongan su canción favorita. Abran la ventana. Salgan a caminar. Abracen a quien aman. Llamen a esa persona que hace tiempo no escuchan. Tómense un café sin prisas. Miren el cielo unos minutos. Acaricien a su mascota. Ríanse de ustedes mismos.
No esperen una fecha especial para celebrar que siguen aquí.
La felicidad casi nunca llega haciendo ruido. Generalmente se presenta disfrazada de cosas sencillas: una conversación inesperada, un atardecer, una taza de café, una buena noticia… o simplemente la tranquilidad de saber que hoy también tuvieron una oportunidad más para empezar de nuevo.
La vida no siempre será fácil, pero casi siempre encuentra la manera de sorprender a quienes siguen caminando con el corazón abierto.
Así que hoy, hagan una pausa, respiren profundo y regálense una sonrisa. No porque todo sea perfecto, sino porque ustedes siguen escribiendo su historia… y mientras haya una página en blanco, siempre habrá esperanza.
Posdata: Si hoy se cruzan con alguien que parece cargar el mundo sobre los hombros, regálenle una sonrisa. A veces, un pequeño gesto puede convertirse en el mejor capítulo del día de otra persona.
MKZ