Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloro mis lagrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.
No se puede reemplazar a una mujer que vibra como novia, esposa, madre y mejor amiga. Si le fallas, vas a entender porque todas las personas que la perdieron siguen intentando volver.
No encuentran dinero para los enfermos de ELA o medicamentos más caros para tratar el cáncer pero qué fácil les resulta hallar 30 millones para resignificar el Valle de los Caídos
una chica en tiktok acaba de decir: "Prefiero adaptar mi vida a tu ausencia que ajustar mis límites para aceptar tu falta de respeto". Y creo que mucha gente debería grabar eso en su alma.