No hay nada más placentero que encontrar una coordinación sexual con tu pareja en donde ambos previamente hablen de todo lo que les gusta y puedan llegar a complacerse hasta el punto de disfrutar cada momento de ello.
Increíble como alguien puede influir en tu autoestima con acciones más que con palabras, dentro de ti comienzan las comparaciones sin fin y el pedazo de ánimo que quedaba se deshace por completo.
Extraño el sentimiento de anhelar a cada momento el roce de mis manos con las ajenas y que mi mente tararee letras de amor, que en cada momento espere la cercanía de sus labios con los míos y que mi corazón lata desenfrenado, extraño tanto estar enamorada.
Finalmente comprendí que no todo está en mis manos; me refiero a que por mucho que quiera hacer feliz a los demás y complacerles, simplemente habrá circunstancias que no tienen que ver conmigo y no por ello voy a padecer toda la vida y cargar con la culpa.