Pero la puta madre mira como todo pasa a ser secundario de un momento para otro, que tristeza.
Carismático como pocos, una pasión para entretener impresionante y una historia de superación día a día que fue increíble.
Que en paz descanses, Gaspi.
Al conductor de autobús que se ha levantado en una parada y ha dicho "Los móviles con auriculares, por favor. Un respeto a los demás": Te deseo que nunca vuelvas a quemarte con una croqueta, siempre recuerdes tus contraseñas y encuentres aparcamiento a la primera.