Ni entrepreneur, ni homme de cœur, n’a jamais connu le HUSTLE.
Entrer dans ton espace médiatique, peu importe la confrontation est une victoire pour lui.
Faudel/Sarkozy, Booska-P/Macron, les gagnants de ces expositions n’ont JAMAIS été des nôtres, TRÈS TRÈS déçu @OuiHustle500
Mientras en Paris los franceses celebraban la derrota del nazismo, el 8 de mayo de 1945, el colonialismo francés se comportaba como Hitler en Argelia, matando a más de 45.000 argelinos en las ciudades de Setif, Guelma y Kherrata.
Aquel día los argelinos salieron a a las calles a celebrar la derrota de Hitler movilizados por los propios franceses, los manifestantes entre gritos de alegria y libertad por la caida del Tercer Reich, ondearon banderas argelinas por las calles para recordar a Francia su promesa de dar la independencia a Argelia... y la respuesta de Francia fue abrir fuego contra la multitud.
Un joven argelino llamado Bouzid Saâl fue el primer manifestante asesinado simplemente por ondear la bandera argelina, lo que encendió la rabia popular que enfrentó la ocupación colonial francesa.
El general francés Raymond Duval, ante las protestas anti-colonialistas, aquel 8 de mayo ordenó "disparar a todo aquel que lleve una bandera argelina", aplicando una masiva represión a gran escala, persiguiendo y masacrando a todo aquel argelino que pidiera independencia.
Las fuerzas de ocupación francesas mataron a 45.000 personas desde el 8 de mayo hasta el 26 de junio de 1945, lo que empezó con una celebración contra el fascismo acabó siendo una masacre fascista del colonialismo.
Hasta el día de hoy, no ha habido una disculpa estatal formal de Francia a Argelia por las masacres de Setif, Guelma y Kherrata.
En Guadeloupe, des lycéennes se mobilisent pour se faire entendre auprès de leurs administrations après la diffusion, par des lycéens, de listes classant des filles comme « violables » ou encore « inviolables » dans leur lycée ainsi que dans des établissements aux alentours.
Selon plusieurs témoignages, ce n’est qu’à la suite de cette mobilisation que l’établissement a commencé à prendre leurs plaintes en considération. Certaines élèves affirment également avoir reçu des menaces de la part des auteurs présumés.
Cette affaire est révélatrice de la culture du viol encore présente dans nos sociétés, mais aussi du manque de prise en compte des violences faites aux femmes et aux jeunes filles. Elle témoigne également de la montée inquiétante des discours masculinistes et sexistes dans une partie de la jeunesse.