Uno de los mayores signos de agotamiento emocional es dejar de explicar lo que sientes.
No porque no tengas nada que decir.
Sino porque ya no tienes fuerzas para intentar que te entiendan.
Cuando te construyes en silencio, la gente no sabe qué atacar. Caminamos para nosotros mismos, para estar bien desde adentro, y ningún ruido tiene que perturbar nuestro crecimiento. Distancia, silencio, paz.