Me enamoré de los lunares que esconde su espalda, de las contadas pecas de su cara, de esa luz que guarda en el alma y de su sonrisa que me dio vida cuando todo estaba mal.
“En mi vida había un vacío. Una parte perdida. Una parte siempre hambrienta, sedienta. Y esta parte no la podía colmar nadie. Tú eres la única persona en este mundo capaz de hacerlo”.
— Haruki Murakami