Cuando era chico en el acto del colegio las tías nos hacían cantar Callejero de Cortés. Si alguno de los papás no lloraba, cerrábamos con Mi viejo de Piero y ese era como el El pueblo unido de los papás. Lloraba hasta el auxiliar.
Es probable que cuando el polvo se asiente, quede claro que La batalla de Chile es la obra audiovisual más importante de este país en el siglo XX. No es solo un documental. Es una especie de piedra rosetta de todas las peleas y acuerdos que hemos tenido desde siempre.