@sanchezcastejon Cuando fueron las anteriores emergencias, ya montasteis una trama de mascarillas, en la Dana, os esperasteis a ayudar, en el tren no habéis reconocido nada... Ahora qué, vamos a montar otro chiringo?? Váyase, por favor, ya votó la voz de España en el parlamento para que se fuera
Hoy os traigo la demostración de cómo funciona una cloaca político-mediática.
29 de mayo de 2025.
El Confidencial publica los 53 minutos íntegros de la reunión en la que Leire Díez le pide a Alejandro Hamlyn material para tumbar al teniente coronel Balas, que investiga los casos de corrupción que acorralan a Sánchez.
Esto es lo que emitió TVE en sus programas estrella ese 29M.
La Hora de La 1.
Intxaurrondo, con su tonito, empeñada en que Leire es una militante de base y poco más, que solo hay una foto que la vincula con Ferraz, y que todo esto es una maniobra de la oposición.
“Para que tengan ustedes toda la información sobre la mesa”…
Mañaneros 360.
Javier Ruiz reparte la mañana entre el procesamiento del novio de Ayuso, el exsecretario de Estado de Seguridad del PP que entra ese día en prisión provisional y la huelga contra Mazón.
Pero, sobre todo, dedica medio programa a la supuesta "UCO patriótica" contra Sánchez, montado sobre un informe de Asuntos Internos y unos WhatsApp del capitán Bonilla que publica elPlural.
Chema Garrido, su director: “Se obtiene información y se le da a los partidos políticos para perjudicar al gobierno”.
Increíble su cara cuando otro tertuliano le dice que aquello puede tener que ver con Leire: “¿Qué tiene que ver Leire Díez en esto, no tiene nada que ver”.
Y mira a Javier Ruiz de reojo.
Lo sabían.
Bueno, pues en las agendas de la fontanera, analizadas recientemente por la UCO, hay esta anotación: "Mail conversaciones Caramés / Bonilla. Whatsapps entre Caramés y Bonilla".
Justo el material que esa mañana sacó Mañaneros.
Vamos con Malas Lenguas.
Cintora entrevista al ministro Óscar López, que despacha lo de Leire como un "serial creado por la derecha y la ultraderecha".
Ruido, fango, y que el caso "mucho tiene que ver con los chanchullos de Ayuso".
Luego Cintora arranca con la historia de Bonilla, y entrevista de nuevo a Chema Garrido, que suelta las mismas perlas que había soltado en Mañaneros unas horas antes.
Poco después, La Sexta, que entonces aún apoyaba al presidente, amplió la información con unos WhatsApps y dijo que Bonilla pretendía poner una “bomba lapa en los bajos del coche” de Sánchez o mandarle un “sicario venezolano”.
Era mentira.
Bonilla hablaba de que se la pusieran a él y el nombre de Sánchez ni aparecía. Los WhatsApps estaban manipulados.
Pero Óscar López y otros ministros como Óscar Puente se hicieron eco de esa noticia fabricada, y la usaron políticamente.
En el mitin de aquel sábado 31, López insistía en que Bonilla fantaseaba con la muerte del presidente.
Los medios rectificaron, pero el daño estaba hecho. Bueno, todos menos elPlural.
Unos días más tarde, Alsina entrevistaba a Óscar López, y este negaba haber hablado del tema de la “bomba lapa”.
Los posts donde lo hace siguen colgados en X.
El capitán ha denunciado al ministro y le reclama 350.000 € por vulnerar su honor.
También a elPlural y su editora, a los que pide 390.000 €.
Y así funciona una cloaca.
La cloaca del PSOE.
@villosladajjvi@rtvenoticias Sí, se vio en directo, varios días después, cómo estaban en Paiporta, cómo podéis ser tan jodidamente cínicos?? Y eso que se supone, sois de izquierdas, o más bien sanchistas...
@patriciardguezc Si no ven ni violaciones que no les interesan, van a ver esta "cosita"..........
Por cierto @JesusCintora eres un auténtico cínico, sabes perfectamente cómo la tratas y mientes deliberadamente hablando de por qué se ha ido. Y la sonrisita sobra, subnormal.
¿Qué significaría realmente que la UE apruebe Chat Control?
Que haces una fotografía de tu hijo pequeño jugando desnudo en la piscina y se la envías a sus abuelos. Antes de salir de tu móvil, un sistema automático podría analizar esa imagen. Ya no bastaría con que tú decidieras a quién enviarla.
Que tu pareja está embarazada y compartís por WhatsApp los resultados de una amniocentesis, una ecografía o un diagnóstico complicado. Información íntima. Familiar. Privada. Ya no sería solo vuestra.
Que una mujer denuncia malos tratos y envía a su abogado fotografías de las lesiones o conversaciones con su agresor.
O que un periodista recibe documentos confidenciales de una fuente que se juega el puesto de trabajo. La promesa de confidencialidad dejaría de depender únicamente de las personas.
Que un adolescente comparte una fotografía íntima con su pareja. Un algoritmo se equivoca, genera una alerta y una conversación privada entra en un circuito del que ya no depende de él salir.
O que simplemente organizas por un grupo familiar el cuidado de un padre con alzhéimer, compartiendo informes médicos, medicación y conversaciones delicadas. Todo aquello que siempre has considerado estrictamente privado dejaría de serlo.
Te dirán que es por tu seguridad. Siempre es por tu seguridad. Pero el verdadero cambio no consiste en que alguien lea tus mensajes. Consiste en que aceptes que ningún mensaje volverá a ser completamente privado. Ese día no habrán cambiado tus conversaciones. Habrá cambiado el concepto mismo de libertad.
Es descorazonador. Que millones de personas desconozcan lo que supone lo que hoy se está aprobando en Bruselas.
Es flipante. Que sea el PP Europeo quien lo estimule.
Es irritante. Que lo hagan retorciendo la normativa parlamentaria.
Es insultante. Que se excusen en los niños.
Es indignante. Que las ausencias cuenten como votos a favor. Que quien no viaje a Estrasburgo en la votación esté aprobando la ley.
Es cínico. Que se haya elegido el último día de sesión antes del receso de verano, cuando medio hemiciclo ya tiene la maleta hecha.
Es grave. Que para frenar el texto haga falta una mayoría absoluta de 361 votos, y para colarlo baste con vaciar la sala.
Es revelador. Que cuando un Parlamento pierde una votación, la respuesta no sea aceptarla, sino cambiar las reglas hasta ganarla.
Es preocupante. Que el cifrado de extremo a extremo, la última frontera real de la privacidad, dependa hoy de un truco de calendario.
Es paradójico. Que se cite la protección infantil mientras las propias organizaciones de infancia digital piden que la prórroga corrija antes las carencias legales, no que se apruebe tal cual.
Es sintomático. Que el propio Supervisor Europeo de Protección de Datos avise de que cualquier renovación debe evitar el escaneo general e indiscriminado, y que ese aviso no frene nada.
Es oportunista. Que el texto que hoy se vota sea exactamente el mismo que el Parlamento rechazó hace meses, sin una coma de cambio, solo con el envoltorio procesal distinto.
Es un puente. Que esta prórroga temporal, la 1.0, sea precisamente la vía que se usa para mantener con vida el debate del Chat Control 2.0 permanente, el que sí obligaría al escaneo.
Es alarmante. Que la excepción se plantee ya no hasta mañana, sino hasta 2028, dos años de margen para normalizar lo que en marzo se consideró inaceptable.
Es temerario. Que se use un procedimiento de urgencia reservado para emergencias reales con el único objetivo de esquivar el resultado de una votación anterior.
Y es, sobre todo, un aviso. De lo fácil que resulta legislar sobre la intimidad de 450 millones de personas cuando se elige bien el día en que nadie mira.
Nunca de rodillas. Sea contra quien sea. Da igual.
Seguimos… https://t.co/fZmFj7VMd0