@13_noaa no hay nada que me importe menos que quien mierda son esos😭😭😭 además, no hay maneda de no confundir a los jugadores de españa, si tiene todos la misma cara de mononeuronales
@13_noaa producto de la extinción de los pueblos originarios de mi zona a manos españolas y portuguesas, nada de lo que enorgullecerse. Por otro lado, curiosito debés estar vos, que ni la cara mostrás, yo al menos, no tengo miedo en dar la cara.
@meich_2 sigue siendo inconsciente el dt y el por creer que podía jugar sin haberse recuperado, cuando las patadas las pegan los españoles para ganas titulos no les molesta para nada.
Dios imagínate que tu presidente sea esquizofrénico no medicado y que se coja a la hermana no deja me quedo independiente y con Orsi que de última a veces me hace reír
@bade4laur@ivan123515821@willliamsssnico deporte de contacto, un contra un equipo que está perdiendo el partido, es de subnormal pensar en ponerlo en el juego, obviamente se iba a hacer todo lo posible para sacarles ma pelota, se nota que De la Cruz no lo hizo de mala leche.
t pegaron. t paraste. seguiste jugando todo lo q resta de partido sin problema. ganaste. y aun así venís a las redes sociales a exponer un compañero d profesión sabiendo q venís d una lesión y obvio no estabas apto para jugar el partido. esto es fútbol, a llorar a la lloraría.
Hoy es uno de los peores días de mi vida. Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra. Conseguí superarla con trabajo, sacrificio y, sobre todo, responsabilidad.
Fue un año y medio de sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad. No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal. Llegué a convivir con el dolor en cosas tan simples como ir al baño, subir y bajar del coche o simplemente disfrutar del día a día.
Volver a ser feliz jugando al fútbol era mi mayor prioridad, junto a recuperar la sonrisa. Porque sin una sonrisa, sin disfrutar y sin ser feliz, no puedo rendir al máximo nivel.
Lo superé. Después apareció una lesión en el isquio, que volvió a ponerme a prueba. Una vez más dejé de sonreír, pero tampoco iba a detenerme.
Ayer me provocaron una nueva lesión tras una acción en la que un compañero de profesión actuó llevado por la frustración, el descontento y la tristeza por la situación que atravesaba. Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria.
Pero esto tampoco me va a detener. Sé que Dios tiene un plan para mí y seguiré luchando hasta el último instante para volver a hacer lo que más amo: jugar al fútbol, ser feliz y dar muchas alegrías.
Gracias de corazón a todos por vuestros mensajes de apoyo.
La historia no ha acabado nos vemos en los antes posible en este mundial