@Dariocas9604 Ya finalmente libre de exámenes, pero comenzando la tesis. Cuando quieras me escribes y nos vemos. Podría ser incluso la semana que viene.
@Ricardo19291110 Eso sí, si bien todo es muy caro todavía, Colombia ofrece medios para financiar y navegar la educación en el extranjero. Los programas de @Colfuturo ofrecen oportunidades muy valiosas. No sólo en términos del credito-beca, pero también del semillero de talentos, que pocos conocen
@Ricardo19291110 Creo que las universidades hoy en día tienen eso muy claro. En LSE, por ejemplo, entre lo que más venden son las conexiones que facilitan para asegurar empleo. A ellos les conviene porque + graduados integrados al mercado laboral se traduce en una mejor posición en los rankings.
A mí me gusta la literatura que rescata el alma del mutismo. Esa que hace a la vida susurrar, hablar o incluso gritar nuevamente. Palabras que se convierten en apertura, en una nueva forma de relación con el mundo.
Una vida buena requiere de espontaneidad. Pre-fijar, orientar, determinar, cierra las oportunidades de manifestación del mundo. Además de ser tormento, porque lo único cierto es lo incierto.
@rschne1der La idea de que la diversidad racial cause la ausencia de cohesión social es falible. De ahí se desprendería el argumento de que si todos fuesen de una misma raza, entonces el país estaría cohesionado. Yo creo que el problema es un poco más complejo. Pero merece ser considerado.
La palabra “escuela” viene de σχολή, con la que Aristóteles se refería al tiempo libre que podemos dedicar al conocimiento. Hoy se quiere convertir las escuelas en centros productores de trabajadores, sin dotar al estudiantado de lo fundamental: tiempo para reflexionar y conocer.
Cuando uno le pregunta a la gente por qué nunca empezó el proyecto que siempre quiso hacer, la explicación más frecuente es la de la parálisis por análisis. Es decir, antes de empezar a darle forma al proyecto, se atravesó un «pensándolo bien». Pensándolo bien, no es tan buena
Uno encuentra el amor y también se encuentra a sí mismo en la profundidad inconmensurable de ese vínculo. No hay nada más bello ni más profundo que entregarle el alma a quien la recibe con cuidado y sin temor.