Desarrollar el hábito de leer la Biblia y orar al menos 30 minutos al día mejorará tu corazón, tu mentalidad y tu relación con Dios. Lo recomiendo ampliamente.
“Bendito el hombre que confía en el Señor y pone su confianza en él. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto