Me siento muy triste, amanecí sintiéndome desganada, fui a trabajar y tuve una audiencia muy buena, me di cuenta otra vez, que hay más mundo más allá de la tristeza y que si quiero ser la mujer que sueño a los 40 debo de salir a cumplir mis objetivos aunque me sienta así.
¿Por qué nadie me dijo que llegar a los 30 era una constante reflexionadera de los comportamientos propios y ajenos? ¡Auxilio! Me quiero quitar la cabeza.