"Si es mi ausencia tu placer, que la disfrutes." Dijo una vez Marco Antonio Solís, y es una de las frases que más nos debería de retumbar en nuestra mente.
Si usted vive en colonias que empiezan con "Altos de, Cerros de, Jardines de..." no invite a nadie a su casa porque eso es lejos y a nadie le dan ganas de ir.
Nosotros mismos le inventamos virtudes a personas que no se lo merecen y terminamos creyendo erroneamente que Dios las puso en nuestro camino, cuando no.