Pese a que teníamos consenso técnico, durante nuestro gobierno la derecha se negó a legislar para tener un nuevo sistema de financiamiento de la educación superior y aliviar significativamente la deuda del CAE a miles de personas que han pagado por años montos mucho mayores que el valor de sus carreras. Hoy a esos deudores les vacían sus cuentas corrientes intempestivamente generando graves situaciones de crisis en las economías familiares.
Y mientras esto sucede a costa de la clase media, los mismos que justifican este castigo a familias endeudadas, votan en contra de habilitar el levantamiento del secreto bancario, pese a que ya no hay dudas que el crimen organizado ocupa la banca para blanquear y mover sus recursos.
¿Dónde están las prioridades? ¿Por qué hay inflexibilidad y castigo para familias trabajadoras y sacrificadas que están endeudadas y se sigue siendo permisivo con los negocios del crimen organizado con el que todos queremos terminar?
Mi solidaridad con quienes hoy ven y viven con estupefacción estas inaceptables contradicciones de la política. Las fuerzas progresistas debemos levantar la voz para poner fin a los embargos y vaciamiento de cuentas por deudas de estudio, retomar las propuestas por un nuevo sistema de financiamiento de la educación que sea justo y no una carga eterna. Y por otro lado, continuar firmes en la postura de perseguir y golpear en toda la línea al crimen organizado, en particular en su ruta del dinero.
Diego Pallamar lanza su propio sello creativo: Pallamar, un proyecto que integra estrategia, identidad y lenguaje visual via @roastbrief https://t.co/fnI0sggMrs
Cómo manejan los argentinos todo! Ese ingreso de la banca a pelear, a cualquier otro equipo eran por lo menos 2 rojas.
Por lo menos!
#Conmebol#Libertadores#LosCruzados
Subir el impuesto a los combustibles es un golpe letal para los emprendedores, para el comercio, para los alimentos y en definitiva, para esforzada clase media. Este gobierno es bruto, ciego y sordo frente a la realidad que viven los chilenos. Salgan a la calle, despierten!