"¡¿Verdad que sí?! ¡Todos lo van a amar!"
¿¿Por qué le estaba dando la razón??
"¡Serás como nuestro salvador, Kokichi~! Aunque, ¿por qué el repentino interés?"
HAHAHAHA, gran idea.~
No hay nada que le guste más a un pobre de clase baja que comida ultraprocesada y gaseosas con alta cantidad de azucar, ah, eres un genio, Seki-chan.
—Unas estrellitas cubrieron sus ojos.—
Estoy totalmente dispuesto a ayudar.
-- ido antes a las termas, Haru?” Preguntó, aunque más que nada para regodearse con escucharlo de su propia boca, podía adivinar fácilmente la respuesta.
Aquello era toda una proeza de la cual Takumi se aseguró de alardear abiertamente. Luego de subir a Haru y a las maletas al taxi, no demoró nada en sentarse a su lado y sonreír a la cámara.
“¡Di YAY!”
Obviamente no esperó a que dijera nada, --
-- termas!”
“Sí, señor, ya me lo había dicho.”
“Sí, sí, pero es que no me está entendiendo, ¡él aceptó venir conmigo! ¡Por dos días enteros!”
Parecía que no iba a parar. Se sentó correctamente de nuevo, casi vibrando de emoción.
“Hay un montón de cosas por hacer. ¿Habías --
"¡Así es! Hacen beneficencia, ayudan al pobre y al desamparado.~"
( . . . )
"¡AH! ¡Ya sé! ¡Kokichi! ¿Quieres venir a darle comida a los pobres? ¡Ya que tú eres el rey de la Fanta de Uva, podrías patrocinarnos!"
—Mientras tanto, en otro momento de la línea temporal.—
Entonces, me estás diciendo que en esa """igelsia""" a la que tu vas, ¿dan comida gratis?
@codelucky801
-- sueños se suponía que tenía??
"¡Por favor, Souda! ¡Por fis! ¡Por fis! Baila la canción conmigo. Tu nombre, tu color de cabello. ¡Es nuestro destino! ¡Naciste para esto!"
Para empezar, el cabello de Souda era teñido.......
"¡Pues estoy hablando del trend!"
Le ha mostrado TikTok, justamente scrolleando cómo varias personas bailaban con la dichosita canción de fondo.
"Mi sueño es poder bailarla y hacer el grupo completo de Saja Boys........." Suspiró con voz soñadora.
¿¿Qué clase de --
─ ¡Cállate! ¡¿De que hablas? ¿Tiktok? ¿Coreografía? ¡Me mareas con esas cosas que dices!─
¡Es muy molesto! ¡Esta casi que al nivel de Komaeda!
─ ¡E-Eso no lo hace mejor, idiota!─
¡¡Pero Souda!! ¡¡¿Cómo vas a odiar una canción tan buena?!! ¡¡¿Cómo vamos a hacer la coreografía para TikTok si no te gusta?!!
Podemos cambiarlo a My big Soda Pop si prefieres.~
¡Le gustaba hasta que la empezaron a usar en su contra!
¡Es vergonzoso! Sobretodo con esa parte de. . . "My little soda pop." ¡Es humillante!
Ya esta sacando una llave inglesa, que calle-.
"¡Entonces está hecho! Es una promesa.~"
Quizás los dos no tuvieran remedio, quizás el mundo jamás podría perdonarlos y esas manos cuyos meñiques se entrelazaban estaban tan manchadas de sangre que nada podría limpiarlas.
Pero eso no significaba que no pudieran intentarlo. --
Cada declaración recibida se sintió como una puñalada directa a su corazón, pues absolutamente nada compensaba toda la desesperación que propagaron... A veces no podía evitar preguntarse si los pecadores como ellos tenían el más mínimo derecho de seguir respirando.
-- Takumi sonrió de vuelta a Mikan. No podía curarla pero… podía hacer lo que mejor podía a su alcance.
Hacerla sonreír.
Y eso, quería creer, era suficiente.
"No te preocupes, a partir de ahora, me encargo yo."
¿Pero qué podía hacer él por ella, siendo tan odiado --
Cuando Takumi extendió su meñique para formalizar el trato, la enfermera se apresuró en abandonar sus lágrimas, correspondiendo el gesto. Para fortuna del pelirrojo, una clara sonrisa terminó por adornar el rostro de su amiga.
—¡...Sí!
Ese entusiasmo, esa gentileza...
A pesar de que lo hecho en el pasado era imborrable e imperdonable... él encontró las partes que podían rescatarse, mejorándolas en el proceso. Era como armar un puzzle que no dejaba de perder sus piezas, pero que gracias a su perseverancia, siempre trataba de completarlo.
Fue la sonrisa de Takumi.
No era la primera vez que percibía algo similar... un resplandor similar al del mismo sol, saludando tras sobrevivir a una tormenta arrasadora. Takumi tenía ese tipo de poder. Desde que fueron encerrados en los Juegos de Matanza, él siempre...
—¿...Eh?
Mikan desconocía como debería funcionar la justicia, como merecían ser juzgados... sin embargo, justo tras soportar la manera en la que su alma era desmembrada por esa realidad dolorosa, ella... de pronto sintió cierta calidez invadiendo su pecho; no, su cuerpo entero.