Argentina es la selección menos bocona del Mundial. Todos nos odian por soberbios. Y la realidad es que ningún jugador argentino dijo nada ni remotamente parecido a lo que dijo Lamine Yamal hace un rato.
"LO EDUCÓ"
Porque el arquero paraguayo Orlando Gill, tras ser ignorado por Mbappé, declaró en la conferencia de prensa que "cuando él perdió la final en 2022 el primero que fue a consolarlo fue el Dibu Martinez, se ve que Mbappe no aprendió el ejemplo".
Hoy necesitamos de todas las brujas, de todas las cábalas, del Papa Francisco, de la Virgen de Luján y del Magiclick para que prendan el palo santo.
VAMOS ARGENTINA.