A Colombia no la está matando la polarizacion. La está matando la obsesión de 13 millones de personas por demostrar que ya no son pobres. Nada más agresivo que un arribista defendiendo un sistema que todavía no lo deja entrar al club.
Que no se equivoquen, Abelardo no ganó porque fuese un gran candidato, un político envidiable o un intelectual con propuestas viables, ganó el voto castigo, el voto odio, el voto segregación. El voto de ese ciudadano que única y exclusivamente vela por los intereses individuales.
Hasta el último día de mi vida diré: maldito seas departamento de Antioquia. Aparte de engendrar narcos y prepagos no han servido para nada, encima dañan las elecciones
Hoy perdió el indígena, el asalariado, el soldado, la empleada doméstica, la lesbiana, el negro, el marica, el agua, el abuelo, el pobre, los animales, los niños, la salud y la vida, hoy perdimos todos!! Ganó la corrupción y los paisas carechimbas. #ColombiaConCepeda