Así me siento yéndome a dormir para iniciar una nueva semana sabiendo que la derecha está avanzando en Latinoamérica y que en México nomás no han sido fuerte porque aún han encontrado como pero no tardan gracias a un gobierno indolente.
Si un maestro de la CNTE o una madre buscadora se subiera a esas estructuras saldría un chingo de cuentas por acá a decir que es violencia y que no son las formas.
No está mal emocionarse por el mundial. No está mal anhelar que México logre llegar lejos esta vez. Lo que sí está mal es ser indiferente ante el dolor de las madres buscadoras, la marginación de las sexo servidoras, el olvido del CNTE.
Que ser aficionado no te nuble la vista.