Si sales conmigo (o te atiendo en una consulta), probablemente te pregunte por todas tus cicatrices y te pediré que me cuentes una historia épica sobre ellas. Mi tipo de conversación favorita.
En mi primer día de trabajo se me rompió el electro con el tío de "uy, habrá sido el destino para que estemos más tiempo juntos" y el de "¿ahí se ve que tengo el corazón roto?". Al terminar la consulta me pidió el Instagram. Sin palabras.
-Señor, ¿está operado de algo?
+No, nunca, yo estoy mu bien.
-Perfecto, quítese la camisa y túmbese en la camilla.
*Procedo a verle una cicatriz de 30 cm que le atraviesa todo el pecho.
Me estaba comiendo una empanada de atún en la consulta entre paciente y paciente (nada cantoso el olor 🙄) y ahora tengo una mancha roja y enorme en la bata blanca que no puedo disimular de ninguna manera. Soy la viva imagen de la seriedad.
Si le sumo lo que cuesta el gimnasio, el entrenador, la pista de atletismo y lo que me dejo en ropa de deporte... No lo cuento porque me llevan presa 😬
Durante 8 meses he sentido como mis neuronas se apoptosaban a un ritmo vertiginoso cada vez que pasaba una noche sin dormir por el trabajo. Por fin me queda solo una (noche, neuronas espero que un poco más)🥲