La poesía es la forma de comunicación más íntima que pueden establecer dos seres humanos. En el silencio y en la soledad leo un poema que no fue, por supuesto, escrito para mí y no obstante me habla de lo que anhelaba decir con palabras que no supe encontrar.
Leer con la naturalidad con que respiramos y hablamos. Leer como una parte indispensable de la vida, como un medio para vivirla de la mejor manera posible.
No hay arte más íntimo que la poesía. Mediante el poema una persona habla a otra, casi siempre desconocida, como jamás podría hacerlo en la existencia diaria…
A los veinte años nos dijeron:
hay que sacrificarse por el mañana.
Y ofrendamos la vida en el altar
del Dios que nunca llega.
Me gustaría encontrarme ya al final
con los viejos maestros de aquel tiempo.
Tendrían que decirme si de verdad
todo este horror de ahora era el Mañana.