El reportaje confirma la magnitud de las preocupaciones que hemos venido planteando desde el primer día.
Lo que el Municipio de San Juan pretendía que aprobara la Legislatura Municipal mediante la Ordenanza Núm. 55 no era un asunto administrativo ordinario. Solicitaba autorización para conceder un derecho de superficie por 90 años, hasta el año 2116, sobre un área que nunca fue definida con precisión.
La Legislatura Municipal no ha tenido acceso a planos arquitectónicos que delimiten el terreno objeto de la concesión, ni a los documentos técnicos indispensables para evaluar una propuesta de esta magnitud. El dibujo por computadora presentado posteriormente por el alcalde, luego de la presión pública para que divulgara información, no constituye un plano arquitectónico. No contiene dimensiones, no identifica los límites del proyecto, no permite evaluar su impacto y, para mayor preocupación, ese boceto tampoco fue entregado a la Legislatura Municipal como parte del expediente de evaluación.
El propio artículo sostiene que el propósito del nuevo estacionamiento sería atender la demanda que generan, en ocasiones puntuales, actividades celebradas en otros lugares. Ese argumento merece una reflexión seria. Los terrenos de El Escambrón fueron cedidos al Municipio de San Juan para fines recreativos y deportivos. No resulta razonable sacrificar espacios públicos destinados al disfrute ciudadano para resolver la demanda de estacionamiento provocada por actividades comerciales o recreativas que se desarrollan fuera de esas instalaciones. Pero además el Municipio no puede traficar o modificar los usos de esta propiedad sin antes obtener una autorización del Departamento del Interior de EEUU, tal y como lo dispone la Escritura de cesión o Escritura 12.
También es importante aclarar otro aspecto. El estacionamiento existente pertenece al Municipio de San Juan, aunque actualmente sea administrado por una empresa privada mediante un contrato de operación. Lo que propone la Ordenanza 55 es algo completamente distinto: privatizar un predio adicional mediante la concesión de un derecho real de superficie por 90 años. Jurídica y patrimonialmente, eso no equivale a contratar un operador; implica transferir derechos reales sobre un bien público durante casi un siglo.
Igualmente preocupante es la ausencia de la información técnica indispensable para justificar la propuesta. Hasta este momento el Municipio de San Juan no ha presentado:
• Un estudio de tránsito que demuestre la necesidad y el impacto vial del proyecto.
• Un estudio geotécnico o de suelos que valide la viabilidad de la construcción.
• Un análisis económico y financiero que demuestre la capacidad del proponente para asumir las obligaciones que se pretende conferir a Smart Parking.
• Un estudio de demanda que evidencie que las instalaciones deportivas y recreativas de El Escambrón requieren espacios adicionales de estacionamiento.
La administración de los bienes públicos exige transparencia, evidencia y planificación, no improvisación. Nadie debe autorizar una concesión que comprometa patrimonio público hasta el año 2116 sin conocer exactamente qué terreno se entrega, bajo qué condiciones, cuál será el impacto sobre el parque y qué beneficio concreto recibirá el pueblo de Puerto Rico.
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¿Recuerdan el chico al q se le cayó un portón del RUM encima? Pues hubo q hacerle cirugía y actualmente lucha para ver si logra volver a caminar. Es uno de los mejores amigos de mi hijo y necesita ayuda. Quien quiera y pueda, por favor ayuden.
JCF autoriza unos $27.7 millones que necesitaba Educación para saldar deuda millonaria con múltiples instituciones educativas que dan servicios y terapias a niños con diversas condiciones (corriente Educación Especial)