No fue teletrabajo, fue un confinamiento en el que se trabajó confinado. No había posibilidad de hacer nada más. Se teletrabaja desde un entorno de horario, libertad y respeto al otro. Hay quien utiliza el argumento de que sí se teletrabajó para seguir en esa ausencia de límites.
Ha vuelto a ocurrir.
Ayer me llama una redactora de un programa de TV.
“Te hemos visto en Telemadrid y nos ha gustado mucho. Vamos a hablar en nuestro programa del impacto de la pandemia en personas con #TOC y nos gustaría contar con tu testimonio”
Lo que siguió te sorprenderá…
Ahora que empieza el #verano recordad NO tomar el sol en las horas centrales del día, entended que lo de la vitamina D varia, y que Holick va a congresos ortomoleculares además de prometer mejorar el #cancer o el autismo, pasad de lo que os diga Rafael Santandreu en serio.
Haber llegado como especie a presumir de no tener tiempo. Decir orgulloso que vas muy liado y creer que eso es vida exitosa. La vida es tiempo y no tener tiempo es el mayor de los fracasos.
En Andalucía casi nadie está "harto", sino "jarto".
No es lo mismo estar harto que estar jarto: si estás simplemente harto, es que no has has llegado al grado culminante de la jartura. La hartura es soportable. La jartura no admite un más allá.
Pues lo dicho: jarto.
No sé el año pasado, pero hace 2 años, el NÚMERO 1 del MIR con esas netas, ni si quiera hubiera entrado en las 141 plazas PIR que había ese año. Una puta locura imaginaos que ni el mejor de los médicos hubiera sacado plaza en ese examen. Ese es el nivel de exigencia del PIR
A ver, esta vez la nevada estaba avisada hasta la extenuación. Y que iba a ser peleona porque por el frío se iba a quedar. Lo de bloqueado en la carretera porque "me ha pillado de sorpresa, por qué no avisan", pues no.
El cáncer NO va de batallas,
El cáncer NO va de actitud,
El cáncer es una enfermedad que cada año se lleva miles y miles de vidas que querían seguir viviendo, de todas las edades, en cada rincón del planeta.
Se cura con CIENCIA, no con actitud.
Cuando el sistema económico ya no tiene nada tangible que ofrecerte, te insta a mirar a tu interior y a "cambiar tú" a través de un ejército de coaches, programas de televisión, mensajes subliminales y productos de marketing.