Unos buenos amigos rescataron algunas cartas de mi abuelo y las han publicado en un libro que me ha conmovido como nunca.
Mientras las leía, he decidido escribirle una a él.
Me encantan las amistades de bajo mantenimiento. Cada persona vive su vida, días sin hablarse, lealtad incluso a distancia. Cuando se encuentran siempre es genial.